EGIPTO

Fin del enigma: se comprobó que la momia no era Alejandro Magno

Los primeros días de julio, un equipo de arqueólogos encontró un sarcófago de granito negro en Alejandría, Egipto. Durante semanas hubo especulaciones acerca de lo que habría en su interior. La expectativa era tan grande que incluso se llegó a creer que el cofre podría contener los restos de Alejandro Magno.  Pero el misterio finalmente llegó a su fin.

Si bien en una primera instancia trascendió que dentro del cofre había un solo cuerpo, el secretario general del Consejo de Antigüedades de Egipto, Mostafa Waziri, reveló que en el interior se encontraban tres momias descompuestas. De acuerdo con el experto, ninguna de ellas pertenece a familias reales romanas o ptolomaicas, ya que no se halló ningún ornamento lujoso, como máscaras de oro o estatuillas. Con estos últimos datos, los arqueólogos descartaron la hipótesis de que se tratara del alto mandatario.

Las momias estaban en estado de descomposición porque hubo filtraciones de aguas residuales en el sarcófago. El cofre será trasladado al Museo Militar de Egipto y las momias se quedarán en el Museo Nacional de Alejandría. Los restos serán estudiados para determinar el período al que pertenecen y qué fue loque les causó la muerte.

El sarcófago tiene unas dimensiones impresionantes y es el más grande que alguna vez se haya encontrado. Sus medidas alcanzan el 1.85m de altura, 2,65m de profundidad, 1,65m de ancho y un peso de 30 toneladas. Hasta su descubrimiento, había permanecido sellado durante dos mil años, lo cual también es llamativo, si se tiene en cuenta que varias tumbas egipcias antiguas han sido saqueadas y arraigadas en el transcurso de los últimos siglos.


Fuente: Egypt Today

Imagen: Shutterstock