RELIGIÓN

Diálogos entre el satanás y un exorcista del Vaticano

El padre Gabriele Amorth llegó a ser considerado el exorcista más importante del Vaticano y de la diócesis de Roma. Combatió a Satanás en innumerables ocasiones, hasta que murió en 2016, a los 91 años de edad. A través de varias entrevistas periodísticas, el sacerdote reveló a los medios de comunicación detalles sobre algunos diálogos que entabló con el mismísimo demonio.

 

 

 

 

En febrero de 2012, compartió con la página italiana Libero algunos recuerdos de su primer encuentro con el diablo:

“De repente, tuve la nítida sensación de una presencia demoníaca en mi frente. Sentí al demonio mirándome, examinándome, moviéndose a mi alrededor. El aire se puso frío. Un amigo exorcista ya me había hablado de estos cambios bruscos en la temperatura. Pero una cosa es oír hablar y otra es vivir la experiencia. Yo intenté concentrarme. Cerré los ojos y seguí mi oración, de corazón: ‘Sal, rebelde. Sal, seductor, lleno de artimañas y mentiras, enemigo de la virtud, perseguidor de los inocentes. Deja este lugar para Cristo, en quien no hay ninguna de tus obras'”.

 

 

 

Más tarde, en 2015, la página Luce di Maria preguntó al padre Amorth qué sentido tenía escuchar al diablo si es sabido que sus respuestas son mentiras. Entonces el sacerdote señaló:

“Tenemos que filtrar las respuestas del diablo. El Señor a veces impone que él diga la verdad, para mostrar que Satanás fue derrotado por Cristo y que él está obligado a obedecer a los discípulos que actúan en nombre del Señor”.

Durante una entrevista con Urlo Magazine, en 2009, Amorth sostuvo:

“Una vez, le pregunté a un demonio por qué, a pesar de su inteligencia superior, prefirió descender al Infierno. Él respondió: ‘Yo me rebelé contra Dios y mostré que soy más fuerte que Él’. Para ellos, la rebelión es una señal de victoria y de superioridad”.

Así mismo, en “Yo, el último exorcista”, un libro publicado por Amorth, se transcribe un diálogo que el sacerdote mantuvo con satanás sobre a la Virgen María:

Amorth: “¿Cuáles son las virtudes de Nuestra Señora que más te encolerizan?”

Satanás: “Ella me enfurece porque es la más humilde de todas la criaturas y porque yo soy el más orgulloso. Porque ella es la más pura de todas las criaturas y yo no. Porque ella es la más obediente a Dios y yo soy el más rebelde”.

Amorth: “¿Por qué temes más cuando yo digo el nombre de María que cuando digo el nombre de Jesucristo?”

Satanás: “Porque me humilla más ser derrotado por una mera criatura que por Él”.

Amorth: “¿Existe una cuarta cualidad de María que te enfurece?”

Satanás: “Ella siempre me frustra porque nunca ha sido tocada por ninguna mancha de pecado”.

Además, recordó un diálogo clave sobre el poder del rosario:

“Durante un exorcismo, Satanás me dijo por medio de la persona poseída: ‘Cada Ave María del rosario es para mí un golpe en la cara. Si los cristianos conocieran el poder del rosario, sería mi fin”.


Fuente: es.aleteia.org