HUMANIDAD

Así funcionaba la “puerta del infierno” romana, una entrada al inframundo

Hace siete años, un grupo de arqueólogos de la Universidad de Salento, Italia, descubrió en el antiguo territorio de Frigia, hoy Turquía, un milenario centro ritual romano, considerado hace 2.200 años la “puerta del infierno”.

 

 

En el lugar, una serie de edificios rodeando una misteriosa cueva de la que salía un espeso vaho, se realizaban sacrificios de animales y otras ceremonias religiosas. Según los reportes de la época, los animales caían fulminados al acercarse a la puerta de la cueva, mientras que los sacerdotes que los guiaban hasta allí salían completamente indemnes.

 

 

Tras una rigurosa investigación se logró constatar que en el interior de la cueva, aún en la actualidad, existe una gran actividad sísmica, lo que libera grandes cantidades de dióxido de carbono, capaces de hacer perecer a quien se acerque demasiado al lugar.

Al parecer, los sacerdotes romanos conocían las particularidades de la cueva por lo que se mantenían alejados de los venenosos vapores. “Mientras el toro (o el animal que estuviera a punto de ser sacrificado) estaba parado dentro del lago de gas con su boca y las fosas nasales a una altura entre 60 y 90 cm, los grandes sacerdotes siempre se paraban fuera del lago, cuidando que su nariz y boca estuvieran muy por encima del nivel tóxico”, explican los investigadores.


Fuente: gizmodo.com