El Sacerdote sin cabeza

El Sacerdote sin cabeza, también llamado Padre o Cura sin cabeza, es un personaje de la leyenda colonial del folclore latinoamericano. Diferentes versiones existen acerca de la aparición del fantasma de un sacerdote sin cabeza. Algunas indican que el cura fue maldecido por Dios, tras haber tenido relaciones sexuales con una mujer casada en el interior de la iglesia. Otras dicen que era el avaro cura que desenterraba y guardaba bienes ajenos y que habría sido alcanzado por las maldiciones que los indígenas lanzaban sobre quienes robaban sus tesoros.  La mayoría de los colombianos afirman que fue un sacerdote acusado de brujo, que el propio pueblo decapitó.

Sus orígenes se remontan a la época de la evangelización colonial, cuando misioneros católicos, que difundían el cristianismo en América, eran ejecutados. Conocido es el caso del sacerdote Fray Antonio de Valdivieso, asesinado a puñaladas, en 1549, por defender los derechos de los indígenas. Se dice que el Padre sin cabeza oculta su calavera entre sus ropajes,consecuencia de la vergüenza de sus actos. En tiempos de la inquisición se les cortaba la cabeza a los brujos, hechiceros, hombres y mujeres de mal vivir.

Este es uno de los Mitos de mayor trascendencia entre campesinos antioqueños, quizás por las consecuencias que causa su encuentro. Quien lo ve, casi siempre pierde sus facultades mentales y por varios días el habla. También se dice que en ocasiones aparece en el interior de recintos religiosos o de antiguos colegios. Finamente, hay quienes aseguran que el fantasma del Sacerdote sin cabeza aparecerse en lugares donde se guardan tesoros, que los espectros cuidan vehementemente hasta que aparezca alguien que, con valentía, se atreva a reclamarlos.