
PARAGUAY: HERENCIA DE SANGRE VALIENTE
La mansedumbre del río Paraguay, que atraviesa lento por el corazón de Sudamérica, no representa el espíritu del país que le da nombre: la de Paraguay, uno de los primeros países industrializados del continente, el único que mantiene un idioma aborigen como lengua oficial, es una historia vertiginosa, violenta, tan llena de momentos heroicos como de épocas dramáticas. Más allá de las guerras, las dictaduras y las rebeliones populares, permanece intacto el orgullo por una cultura única.
DE LA LLEGADA EUROPEA AL CUÑADAZGO
En tiempos precolombinos Paraguay estuvo habitado por diversas etnias, entre las que predominaban los guaraníes, payaguas y agaces. Se trataba de cazadores recolectores, pertenecientes al período neolítico. Lingüísticamente la mayoría pertenecía al tronco Tupí-Guaraní. Muchas de las tribus estuvieron enemistadas y producían constantes guerras para el momento de la llegada de los españoles, lo cual favoreció la conquista extranjera. Los guaraníes, provenientes de la zona amazónica, eran los más numerosos y aquellos cuya cultura prevaleció entre todas las etnias precolombinas, incluso teniendo una presencia fuerte en la actualidad.
El primer europeo en llegar a territorio paraguayo fue el portugués Alejo García, que arribó proveniente del actual territorio brasileño en 1524, luego de naufragar en la Isla de Santa Catarina. En 1533 García lideró una tropa de guaraníes, que remontó el Río Pilcomayo hasta llegar a una región cercana a la actual Cochabamba, donde combatió y venció en más de un enfrentamiento. Emprendió regreso a la costa atlántica con una cantidad importante de oro y plata, pero fue asesinado en el camino; no obstante, su hazaña llegó a oídos de los conquistadores y trascendió luego en la historia.
En 1536 tuvo lugar la expedición de Juan de Ayolas y Domingo Martínez de Irala, por encargo de Pedro de Mendoza. Los buenos resultados de esta expedición alentaron la siguiente, a cargo de Gonzalo de Mendoza y Juan de Salazar, durante la que fue fundado el fuerte de Nuestra Señora de la Asunción.
Desde entonces Asunción de Paraguay fue considerada por los españoles “Madre de ciudades”, y se tomó como centro desde el cual partir hacia nuevas expediciones y nuevas fundaciones, tal es el caso de las ciudades de Buenos Aires, Corrientes, Santa fe y numerosas ciudades del actual territorio brasileño.
Al mismo tiempo comenzó a desarrollarse una política de utilización de la población indígena, teniendo como puntal el régimen de encomiendas. Así mismo se profundizó el mestizaje a través la encuentro de varones españoles con mujeres indígenas en el marco de la institución del “cuñadazgo”.
LAS MISIONES JESUÍTICAS
Desde comienzos del siglo XVII tuvieron lugar y gran influencia en el territorio paraguayo las misiones jesuíticas, que llevaron a cabo un importante plan de evangelización dentro de una particular experiencia de gobierno comunitario, con el objetivo primario de pacificar a los indígenas. Así nacieron las conocidas “reducciones jesuitas guaraníes” pueblos conectados que llegaron a formar una suerte de estado independiente, con autonomía respecto del gobierno de Asunción. Cada uno de estos pueblos estaba regido por un cura que ejercía la autoridad máxima, a quién respondían los curas encargados de la instrucción de los guaraníes, además de los curas encargados de la economía (Despenseros). Todavía hoy puede advertirse la influencia esta tarea en materia de formación cultural, artística e intelectual. Los jesuitas fueron expulsados en 1767.
Entre 1717 y 1735 se gestó la “revolución de los comuneros”, un conflicto que precedió y sentó bases para las posteriores luchas independentistas. Está considerado como el primer movimiento libertario independentista del continente. La revolución era comandada por José Antequera y Castro, y exigía que el poder fuera ejercido por un representante elegido por el pueblo. Antequera acusó de desgobierno al gobernador Balmaceda ante la Audiencia de Charcas. Al comprobarse sus acusaciones Balmaceda fue destituido y Antequera se hizo cargo del gobierno provisorio, lo cual desembocó en una guerra entre comuneros y jesuitas. Al finalizar la guerra, luego de la batalla de Tovatí en 1721, Antequera fue capturado y ejecutado por el Ejército Real.
En 1750, por un tratado de límites entre España y Portugal, Paraguay perdió una parte importante de su territorio, que pasó a manos del Brasil portugués. En el mismo año, españoles y portugueses decidieron repartirse el territorio de las reducciones, pero los jesuitas se opusieron. Allí se desencadenó la llamada “guerra guaranítica”, que terminaría con la derrota de los jesuitas en 1557, que serían expulsados diez años más tarde por el orden del rey Carlos III
En 1777 la provincia del Paraguay fue integrada al virreinato del Río de la Plata.
LA OSCURA ÉPOCA DE “EL SUPREMO”
El 15 de mayo de 1811 se declaró la independencia, luego de una rebelión liderada por Pedro Juan Caballero. No obstante, el gobernador español destituido (Bernardo de Velasco), formó parte de la primera junta. En 1814, el Doctor José Gaspar de Francia, uno de los tres participantes de aquella primera junta provisional, fue nombrado por el Congreso como Dictador Supremo de la República, dando inicio a una de las etapas más complejas y polémicas de la historia del Paraguay. Francia, conocido como “El Supremo”, admirador de la Revolución Francesa, preservó la independencia paraguaya de los sucesivos intentos de anexión por parte de Buenos Aires y España.
Internamente avasalló los derechos de todos los habitantes del país, instalando sistemas de espionaje que anulaban la libertad de expresión, llevando incluso a arrestos sin motivos que derivaban en la desaparición de personas, y la utilización de técnicas de tortura como la “cámara de la verdad” a las que eran sometidos todos aquellos que fueran sospechados de conspirar contra el líder.
Francia prohibió a los europeos residentes casarse entre ellos (como una forma de venganza por la discriminación sufrida por él debido a su “sangre impura”), y se encargó de ejecutar a todo aquel que intentara salir del país. Además de la supresión brutal de la libertad, esto ocasionó la caída de las exportaciones de yerba mate y tabaco, llevando al comercio paraguayo a la bancarrota.
Su dictadura duró casi treinta años, y terminó con su muerte en septiembre de 1840. Ningún cura de la Iglesia Católica, enfrentada con El Supremo, aceptó dar la misa por su muerte. Días después sus restos fueron arrojados al río Paraguay.
Luego de la muerte de líder devino una situación de anarquía marcada por sucesivos golpes militares, hasta la aparición de Carlos Antonio López, que en 1844 fue nombrado Presidente de la República.
LA GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA
López se constituyó como dictador, teniendo como objetivo fundar una dinastía que administrara el país de manera feudal. Durante su dictadura, a pesar de sus ambiciones personales, Paraguay vivió una época de prosperidad: aumentó a casi el doble su población, se construyeron rutas, ferrocarriles y un sistema telegráfico. López abrió las fronteras del país retomando y reforzando los vínculos internacionales. Se enfrentó a los jesuitas que quedaban y a los indígenas organizados en la zona del Chaco.
Luego de su muerte en 1862, asumió la presidencia su hijo, Francisco Solano López. Su comienzo en la vida pública había sido excelente: durante un viaje de formación en Europa (siendo diplomático durante el gobierno de su padre) había concretado numerosos acuerdos con compañías para conseguir la tecnología que le permitió a Paraguay despegar industrialmente, sin tener que pedir préstamos. Pero una vez en la presidencia, se abrió de la política de neutralidad internacional de las décadas precedentes, y su ambición militar lo llevó atacar al Imperio del Brasil y a la República Argentina, lo cual desembocó en una trágica guerra, la peor catástrofe de la historia del país.
La guerra de la Triple Alianza contra Brasil, Argentina y Uruguay destrozó el país y redujo su población de 1,5 millones de habitantes a cerca de 221.000 en 1871. De ellos, apenas 28.000 eran varones, casi todos niños y ancianos. Además, Paraguay perdió una porción significativa de sus territorios a manos de Brasil y Argentina.
La industria y el comercio sufrieron una devastación de la que no podrían recuperarse por medio siglo. Todos los templos y casa particulares fueron saqueadas durante los combates. Una vez terminada la guerra, no quedaba nada, ni organismos jurídicos, ni culturales.
Durante la posguerra Paraguay sufrió la ocupación de las fuerzas vencedoras. Se estableció una nueva Constitución, de corte liberal. En 1887 se fundaron los dos partidos tradicionales: el Partido Colorado y el Partido Liberal (en aquel entonces conocido como los Azules).
LA DICTADURA DE STROESSNER Y EL RETORNO DE LA DEMOCRACIA
En 1932, estalló la guerra del Chaco, que enfrentó a Paraguay y Bolivia durante tres años. A pesar de sufrir, nuevamente, numerosas pérdidas humanas y económicas, Paraguay resultó vencedor en gran parte de las batallas, y resistió de manera antológica en numerosos enfrentamientos. Las tropas comandadas por José Félix Estigarribia vencieron en 1935. De todos modos, un Tratado de Paz devolvió a Bolivia gran parte de las tierras que había perdido en la guerra.
Luego de la guerra se inició un nuevo período de conflictos internos, que desembocaría en la guerra civil de 1947,
En 1954 un golpe de estado llevó al poder al dictador nacionalista Alfredo Stroessner, quien gobernó por medio de la violencia y el populismo al país hasta 1989, año en que fue derrocado por el general Andrés Rodríguez. En mayo de 1989 se realizaron las primeras elecciones democráticas en muchas décadas en las que resultó electo presidente el mismo Andrés Rodríguez.
En 1992 se juró la nueva Constitución, en la que se reparan situaciones y se promueven libertades y derechos que no constaban en el texto anterior. En los años siguientes se renovó la Corte Suprema de Justicia, se creó la Contraloria General de la República y la Defensoría del Pueblo.
También durante 1992 fueron encontrados los “archivos del terror”, documentos que registran y detallan todos los movimientos del terrorismo de Estado liderado por Stroessner.
En 1999 un comando paramilitar asesinó al Vicepresidente Luis María Argaña, candidato bien posicionado en las elecciones internas del partido gobernante. El Presidente, Raúl Cubas Grau, fue señalado como sospechoso de haber instigado el crimen, al igual que el líder político Lino Oviedo. El hecho generó una gigantesca manifestación, denominada el “Marzo paraguayo”, que culminaría con el asesinato de nueve personas por parte de la policía y sicarios oficialistas, y la posterior renuncia de Cubas Grau, quien pidió asilo político en Brasil, mientras que Lino Oviedo se fugó rumbo a Argentina.
En 2008 asumió la presidencia el ex obispo Fernando Lugo, por la Alianza Patriótica para el Cambio, es decir que por primera vez en 61 años Paraguay pasó a tener un Presidente que no perteneciera al Partido Colorado.
Herencia de sangre valiente"

La geografía paraguaya se caracteriza por suaves ondulaciones de poca altura y un gran desarrollo orográfico. La región del Chaco, al oeste, es dominada por una planicie pantanosa .Paraguay no tiene salida al mar.
El país se encuentra en una zona de clima subtropical con predominancia de temperaturas calidas y húmedas acentuadas por una gran cantidad de precipitaciones anuales. La geografía selvática de la mayor parte de su territorio le da un carácter propio y distinguible de otras naciones de la región.
clima subtropical con predominancia de temperaturas calidas y húmedas”

Paraguay es una economía capitalista con fuerte presencia de sectores informales. Su principal exportación son los productos agroganaderos. La industria representa un cuarto del total del PBI y las proyecciones indican que el país da pasos acelerados hacia la sustitución de sus principales productos de consumo. Sus principales productos de exportación son el algodón, la caña de azúcar, el maíz, la soja, los boniatos, los plátanos, las naranjas y el trigo.
En la región de Ciudad del Este se encuentra uno de los mayores mercados mundiales de productos falsificados y el contrabando constituye uno de los principales problemas que afronta país y la región periférica.
Su principal exportación son los productos agroganaderos”

La mayor parte de los paraguayos son descendientes de los pobladores originales y de su fusión con las diferentes corrientes migratorias provenientes principalmente de Europa, aunque en las últimas décadas se ha reforzado la presencia de comunidades árabes, palestinas y orientales.
La mayoría de la población es católica con una proporción en aumento de evangelistas y protestantes.
El Paraguay es regido por un sistema presidencialista de elección directa con mandato por cinco años sin posibilidad de reelección consecutiva.
La mayoría de la población es católica”
Durante los primeros años de su existencia como nación independiente, la sociedad paraguaya permaneció aislada en gran medida decisión de su clase dirigente. Esto dio origen a particularidades culturales y la adopción de costumbres que combinaron la herencia prehispánica con las tradiciones heredadas de tiempos coloniales.
Esta influencia se observa en las calles de las grandes ciudades, en donde los edificios coloniales reflejan la importancia del periodo hispánico. Pero la cultura paraguay también se forjó con el aporte de inmigrantes provenientes del todo el planeta, lo cual resultó en una sociedad ecléctica y compleja.
La música paraguaya es precisamente un producto de esa combinación. La Polca, ritmo extendido y popular en Paraguay, es bailado en peñas y fiestas particulares. Otros ritmos, como el chamamé y la cumbia, tienen llegada en los sectores populares.
El espíritu festivo paraguayo se manifiesta en el Carnaval Encarneceno, realizado en el mes de febrero en el sambódromo de la ciudad de Encarnación. En esa ocasión desfilan miles de comparsas con personas y vehículos ataviados con llamativos colores y ornamentos. La religiosidad del pueblo paraguayo se expresa en la Fiesta de San Blas, ocasión en la que se desarrollan procesiones multitudinarias y festejos comunitarios de contenido religioso.
Asunción
El verdadero nombre de la capital de Paraguay es La Muy Noble y Leal Ciudad de Nuestra Señora Santa María de la Asunción. Fue fundada el 15 de agosto de 1537 por el conquistador español Juan de Salazar. Desde allí, partieron las expediciones que fundaron muchas de las grandes ciudades del extremo sur americano como Corrientes y Santa Fe en Argentina y Santa Cruz de la Sierra en Bolivia. Fue el epicentro de la revolución independentista paraguaya en mayo de 1811. Durante el gobierno de Gaspar de Francia todo el centro de la ciudad fue reconstruido para darle un aspecto más moderno y mejorar la infraestructura.
San Bernardino
Situada a 50 kilómetros de la capital, la localidad de San Bernardino es el lugar de veraneo preferido por los paraguayos. La ciudad fue fundada en 1881 a orillas del lago Ypacaraí por inmigrantes alemanes que aspiraban a crear un encalve propio dentro del territorio paraguayo al que denominaron “Nueva Germania”. El más famoso de ellos fue el político antisemita alemán Bernhard Förster, que impulsó el asentamiento de colonos alemanes junto a su mujer Elizabeth, hermana del filosofo Friedrich Nietzsche. La ciudad conserva parte de la arquitectura original en torno a la cual se desarrolla una activa vida social en los meses de verano.
Chaco Boreal
En 1932 Paraguay comenzó una larga y desgastante guerra contra Bolivia por el control del Chaco Boreal. Recién en 1935 y con la mediación del gobierno argentino, ambos países aceptaron iniciar conversaciones de paz tras una guerra que costó la vida a 40.000 paraguayos y a 55.000 bolivianos. La región se caracteriza por su baja densidad demográfica y el desamparo de su paisaje. La rusticidad favorece el ecoturismo y la observación de especies como el yacaré, la anaconda, el carpincho y el curiyú en los Parques Nacionales creados en la zona.
Mision Jesuitica de Jesús de Tavarngué
DEsde 1678, la tarea evangelizadora de los jesuitas tuvo en la misión de Tavarangué uno de sus sitios mas pujantes. Pero además constituyó un bastión para enfrentar el avance de los bandeirantes, bandas armadas que asolaban el territorio en busca de botines y habitantes del lugar para utilizarlos como esclavos en las haciendas de las colonias portuguesas. Situada a 38 kilómetros de la ciudad de Encarnación, las ruinas jesuíticas muestran el ejemplo de la arquitectura desarrollada por los evangelizadores y la presencia de numerosos recintos en donde se realizaban actividades espirituales, industriales y recreativas para convertir a estos asentamientos en verdaderas ciudades autónomas donde convivían la cultura católica combinada con la influencia indígena.
Para llegar a Asunción del Paraguay es posible utilizar los vuelos directos o hacer una escala previa en los países fronterizos para trasbordar luego a territorio paraguayo. Dentro del Paraguay, existen vuelos internos de precio económico.
Las líneas de buses que parten desde Asunción y las grandes ciudades son cómodos y bastante puntuales. Hacia el interior los servicios se vuelven mas precarios y en las regiones mas apartadas del Chaco son infrecuentes. No es recomendable el uso de los trenes, que son anticuados y cuya puntualidad es bastante elevada.
En las rutas que comunican a las ciudades principales el tráfico es relativamente cómodo y el alquiler de autos es una buena opción para recorrer las diferentes localidades. Sin embargo, en los caminos del interior, el recorrido puede ser mas peligros por el estado de las rutas luego de los temporales y la presencia de animales en los caminos.
Si se quiere viajar por tierra a países fronterizos, debe considerarse que sólo existen tres pasos para cruzar a la Argentina, dos para ir a Brasil y uno muy precario para alcanzar Bolivia.
Una opción interesante es tomar los cruceros que recorren los grandes ríos de Paraguay y conectan las localidades costeras.

Chipá
La cultura culinaria paraguaya ha desarrollado una extensa variedad de galletas y dulces. Bajo la denominación de “chipa” se engloba una extensa familia de bizcochos cocidos por lo general en grasa animal. El Chipá Pirú es uno de los más populares. Es preparado con una masa horneada de huevos, queso, almidón, anís, sal y leche cuajada. (Tips: los paraguayos suelen acompañar el con mate frío o tereré como refrigerio entre las comidas principales. Se recomienda explorar las diferentes variantes de Chipá que se producen en cada región del Paraguay)
Sopa paraguaya
Aunque su nombre pareciera indicar que se trata de una forma de consomé o caldo, la Sopa paraguaya es en realidad un pastel preparado con cebolla, sal, grasa de cerdo, huevo, queso, harina de maíz y leche cuajada. Dice la leyenda que el plato fue inventado por la cocinera del dictador paraguayo Gaspar de Francia. El relato afirma que producto de un descuido, la cocinera echó en el preparado mas harina de maíz de lo previsto y, para evitar la ira de su jefe, lo presentó como una innovación culinaria. Tan sabrosa le resulta a de Francia que lo denominó Sopa paraguaya. (Tips: por estar preparada con elementos perecederos, se recomienda comer Sopa paraguaya fresca a fin de evitar intoxicaciones)
Ká’í Ladrillo
Este postre típico del Paraguay es una de las delicias mas buscadas por los visitantes extranjeros. Consiste básicamente en un preparado de maní con pasta hecha a base de miel negra de caña. A veces se lo consume rociado con jugo de naranja o pomelo. (Tips: para los viajeros que deseen reponer rápidamente fuerzas, el Ká’í Ladrillo es ideal por su elevado contenido proteico y calórico)
Mbejú
La tortilla Mbejú (literalmente, torta en idioma guaraní) se prepara con almidón, harina de maíz, huevo, sal, queso fresco y lecho. La mezcla es cocida en grasa vacuna y se usa como refrigerio entre las comidas principales. Forma parte de la dieta de la región desde tiempos precolombinos y por su alto contenido calórico es históricamente apreciada en los sectores humildes del país. Existen al menos 15 variantes diferentes de Mbejú, algunas de ellas preparadas con mandioca, trigo y otras harinas.
Bebidas típicas
Tereré
La infusión de yerba mate en Paraguay tiene sus particularidades. A diferencia de otras regiones más al sur, se toma frío y sirve para combatir el calor de las regiones subtropicales. La yerba mate es puesta a macerar previamente y se la suele acompañar con hojas de menta, pelerina, cedrón hierbas medicinales o cáscaras de limón o naranja. (tips: de acuerdo a las costumbres locales, las personas de mayor jerarquía no preparan el tereré, actividad que es reservada a los participantes de menor edad, que son los últimos de la ronda en beberlo. Al igual que en Argentina y Uruguay, al dar la gracias al cebador se está diciendo que ya no se quiere seguir tomando)
Caña
A partir del destilado de la caña de azúcar, en Paraguay se fabrica un licor de gran popularidad al que se denomina genéricamente “Caña”. Existen variedades claras y ámbar dependiendo del nivel de añejamiento en vasijas de roble. La marca mas popular es la “Caña Aristócrata”, fabricada en instalaciones gubernamentales desde tiempos de la dictadura del general Alfredo Stroessner.
Koserevá
Esta bebida es ideal para los días calurosos del Paraguay. Se prepara con naranjas agrias peladas sumergidas en agua fría hasta que el gusto amargo desaparece. Luego se lo calienta hasta el momento previo al hervor. El proceso se repite varias veces y luego se mezcla con abundante azúcar para darle un último hervor. El resultado es una bebida dulce muy fresca que los paraguayos deleitan en cada ocasión que se les presenta.
La cultura culinaria paraguaya ha desarrollado una extensa variedad de galletas y dulces”
Tips
• No se requiere visado para entrar al país. Los turistas neocelandeses, australianos y canadienses deben abonar una tasa de 10 dólares estadounidenses para ingresar en virtud de las políticas de reciprocidad.
• La escasa disponibilidad de agua potable, el clima subtropical y la presencia de enfermedades endémicas requiere de tomar medidas antes de visitar el Paraguay. Algunas de las enfermedades más comunes son cólera, dengue, mal de Chagas, hepatitis, fiebre amarilla, malaria, fiebre tifoidea y tuberculosis.
• La mayor parte de la vida económica se desarrolla en el oriente del país, por lo que los viajes hacia la zona del Chaco suelen endentarse con la ausencia de albergues adecuados y comunicaciones eficientes. El occidente tiene menos del 2% del total de la población del país, aunque representa el 60% del territorio.
• En algunas regiones del país sobreviven grupos aborígenes con costumbres intactas a pesar del paso de los siglos. Existen unas 500 comunidades indígenas pertenecientes a 19 nacionalidades aborígenes.
• Una gran proporción de los paraguayos utiliza cotidianamente el guaraní, aunque existen pocas personas que no hablen también el castellano. El la única nación sudamericana que mantiene un idioma precolombino como lengua común para la mayoría de la población.
• Paraguay posee especies de flora y fauna únicas, muchas de ellas en peligro de extinción. El ciervo de los pantanos, el jaguareté, el Macari, aguará guazú y la nutria gigante son algunas de las especies que pueden ser observadas en reservas naturales y regiones remotas.
• Si se compra en el marcado de Ciudad del Este se debe estar atento a las falsificaciones y la ofertas de productos de contrabando, que no cuentan con respaldo de las empresas originales al momento de solicitarse reparaciones, reposiciones o repuestos.
• En las grandes ciudades existe un moderado riesgo de arrebatadores, por lo que se recomienda no ostentar elementos valiosos y vigilar las pertenencias en lugares públicos.
• Antes de tomar un taxi, debe arreglar el precio del viaje con el conductor.
Asunción
Estación central del ferrocarril
Se inauguró en 1857 durante la presidencia de Carlos Antonio López, y al comienzo sólo abarcaba 415 metros. Hoy funciona un museo en el edificio de la estación central y es el más antiguo de América del Sur. Paraguay fue el sexto país sudamericano que contó con un ferrocarril a vapor. Durante la fuera de la triple alianza sirvió para las estrategias de defensa y su estación central funcionó como hospital.
Manzana de la Rivera
En la manzana de la Rivera funciona el Museo de la Memoria de la Ciudad, en el cual se cuenta la historia de Asunción desde su fundación al día de hoy.
Panteón Nacional de los héroes
Ubicado en el microcentro de la capital, esta joya arquitectónica es considerada una parada obligatoria de los turistas que visitan Asunción. Se comenzó a construir en el siglo XIX y, debido a las guerras, se terminó de edificar en el año 1936. También se lo conoce como el oratorio de la Virgen Nuestra Señora Santa María de la Asunción.
Jardin Botanico y zoológico
Creado en 1914, es considerado patrimonio nacional histórico y está ubicado en el área metropolitana de la ciudad. Muy frecuentado por los turistas, es un lugar de conservación de la fauna y flora nativa.
Casa de la independencia
Ubicada en el microcentro de la ciudad, esta casa fue usada por los independistas en el siglo XIX como sede secreta para reunirse y debatir sobre el proceder la revolución. Posee muebles, pinturas y retratos de la época, lo que la hace una visita obligada si se quiere conocer la historia de Paraguay.
Centro cultural de la República
Inagurado en 2004, fue edificado donde se encontraba el antiguo Cabildo. Se exhiben todas las artes del Paraguay en igualdad de condiciones. Posee varias salas (barro, arte sacro, Guido Boggiani, de música, del Cabildo, del Cine y la Biblioteca de autores paraguayos).
Catedral
Construida a lo largo del tiempo en diferentes sedes en la ciudad de Asunción debido a los materiales rústicos, la Catedral actual es la sexta y fue inaugurada en 1845. Se encuentra ubicada en el barrio céntrico Catedral frente a la plaza de la Independencia.