MALASIA: MOSAICO DE CULTURAS
Para conocer la historia de Malasia es necesario entender su posición geográfica y la influencia que han tenido otras culturas en su propio desarrollo. Malasia es un país ubicado en el Sureste Asiático, cuya posición geográfica estratégica lo ha convertido en un punto de convergencia de influencias comerciales y culturales
ORÍGENES INCIERTOS
La historia de Malasia es poco conocida a causa de la falta de documentos locales y la casi total ausencia de restos arqueológicos. Pero de acuerdo con fuentes chinas, la India fue quien tuvo los primeros contactos con Malasia. Sin embargo, de acuerdo con los restos arqueológicos que se han encontrado en la península malaya, Sabah y Sarawak, se cree que la tribu Semang de los Negritos se estableció en la región, procedente de África hace unos 50.000 años. Con el tiempo se fueron mezclando con otras corrientes migratorias posteriores que procedían de Indochina y el sur de China. Entre ellas, las más importantes fueron las de los Orang Asli. Los aborígenes malayos son más diversos: aunque algunos tienen conexión con el Sudeste Asiático, otros tienen ancestros en Indochina en los tiempos de la glaciación wisconsiense, hace 20.000 años.
Durante siglos, Malasia peninsular no estuvo políticamente unificada sino que estuvo dividida en pequeños reinos y subdividida en estados casi independientes, definidos por valles fluviales: la región se repartió entre los reinos Funan de Camboya, Sriviyaja de Sumatra y Majapahit de Java. La primera mitad del primer milenio, gran parte de la península y de Insulindia estuvieron bajo la influencia de Srivijaya. Estos fueron sucedidos por el reino Ligor en el siglo X.
El estrecho de Malaca ha sido y es el eje de la historia de Malasia. Entre los siglos VII y XIII gran parte de la zona peninsular estuvo bajo control del Imperio srivijaya, originario de Palembang en Sumatra. A continuación, el imperio Majapahit, asentado en la Isla de Java, ejerció una gran influencia sobre lo que hoy constituye el territorio nacional en su conjunto.
Acto seguido, el reino budista de Ligor controló la región. Su rey Chandrabhanu la utilizó para atacar Sri Lanka en el siglo XI. Durante el primer milenio los pueblos peninsulares adoptaron el hinduismo y el budismo, lo mismo con la lengua sánscrita. Más adelante, sin embargo, su población se convirtió mayoritariamente al Islam.
REINO DE MALACA, EJE DEL PODER MALAYO
Alrededor del 1400 d.C., el príncipe Parameswara fundó en el continente el reino de Malaca. Se convirtió al islam, que se expandió por el área a través de los comerciantes de la India, y Malaca se convirtió en un centro para la posterior expansión de la fe musulmana. El reino prosperó y expandió su territorio, hasta que en 1511, los portugueses se establecieron en la región y comenzaron a ejercer presión sobre los reinos locales para lograr concesiones económicas y convertirse en la potencia rectora de la zona. A pesar de la resistencia del sultanato de Aceh, los portugueses establecieron una colonia en tierras malayas luego de aliarse con sus rivales de Johor. Sin embargo, a comienzos del siglo XVII los Johor formaron una alianza con los holandeses para expulsar a los portugueses, con los que antes se habían aliado. Establecidos en Jakarta, los Países Bajos formaron una prospera colonia que desplazó a los lusitanos en el control del comercio de especias que producía la región.
LA EXPANSIÓN INGLESA EN MALASIA
En parte por intereses comerciales, y en parte para frenar el poderío francés en el océano Indico, en el siglo XVIII los británicos comenzaron a expandirse en la región. En 1786 el sultán de Kedah, buscando ayuda contra los siameses, arrendó la isla de Pinang a la Compañía Británica de las Indias Orientales, donde se estableció el asentamiento de Georgetown. En 1819 Thomas Stamford Raffles, representante de la Compañía Británica de las Indias Orientales fundó Singapur y en 1824 Gran Bretaña adquirió Malaca a los holandeses. Singapur, Pinang y Malaca (conocidos en su conjunto como los Asentamientos del Estrecho) pasaron a ser entonces gobernados por los británicos.
Los británicos firmaron una serie de acuerdos en 1874 con los reinos locales mediante los cuales éstos aceptaron la autoridad de la potencia europea a cambio del reconocimiento de sus privilegios locales. El único estado que se mantuvo independiente fue el de Johor, que sostuvo su autonomía hasta el año 1914.
Ante la creciente amenaza del poder naval japonés en la región, los británicos habían construido una gran base naval en Singapur a comienzos de 1930. Pero en 1941, Japón firmó un acuerdo con el gobierno francés que le permitía el establecimiento de bases militares en la Indochina francesa. Eso le permitió posicionarse y prepararse para atacar. El 8 de diciembre de 1941, un día después del ataque a Pearl Harbor, los japoneses iniciaron su ofensiva hacia Malasia desde sus bases en la Indochina francesa. La resistencia de las fuerzas británicas, australianas e indias no fueron suficientes, y la capital Kuala Lumpur cayó el 11 de enero de 1942. Un mes después, las tropas británicas se vieron obligadas a rendirse.
LA INDEPENDENCIA
Los invasores buscaron el apoyo de los grupos nacionalistas locales, que con altibajos apoyaron la presencia nipona. Los comunistas locales, apoyados desde China, presentaron una mayor resistencia apoyados por los chinos. Sin embargo el nacionalismo malayo se desilusionó por la decisión japonesa de transferir los territorios de Kedah, Perlis, Kelantan y Terengganu a Tailandia. La expulsión de los japoneses por parte de los aliados no disminuyó las demandas de los nacionalistas ni de los grupos comunistas, aunados en su reclamo de independencia pero desunidos en el modelo de país que aspiraban para el futuro. En 1946 se formó la Organización Nacional de Malayos Unidos (UMNO) para encabezar la lucha por la independencia de la nación. El Partido Comunista de Malasia se alzó en armas contra los japoneses, y al terminar la guerra continuó la lucha contra los británicos bajo el liderazgo de Chin Peng, actualmente exiliado desde 1960. Los británicos respondieron enérgicamente para reprimir la insurrección, en la guerra que se llamó Emergencia Malaya, que terminó logrando el establecimiento de un estado independiente. El 31 de agosto de 1957 se estableció la Federación Malaya, cuyo primer ministro fue Tunku Abdul Rahman, dirigente del UMNO, miembro dominante de la Alianza. Unos años después, en 1961, propuso una federación panmalaya que comprendiera Malaya, Singapur, Sarawak, Borneo del Norte y Brunei. Sin embargo, aunque el entusiasmo por el proyecto se vio limitado en gran manera a Malaya, todos a excepción de Brunei se unieron en una federación a la que el 16 de septiembre de 1963 se le dio el nuevo nombre de Malaysia.
A principios de la década del sesenta, Malasia se vio involucrado en un conflicto con Indonesia que, bajo la jefatura del presidente Sukarno, se oponía con fuerza a la participación de Sarawak y Sabah y hasta 1966 encabezó una campaña de hostigamiento e incursiones militares. Disturbios raciales en 1969 desembocaron en la declaración del estado de emergencia, y las fuerzas policiales iniciaron una represión a la actividad política y a las libertades civiles.
LA CAPITAL DE LA TECNOLOGÍA
Desde 1970 Malasia estuvo gobernada por la Coalición del Frente Nacional, liderada por la Organización Nacional Unida de los Malayos. Si bien el crecimiento económico ayudó a disminuir el descontento político y social, las libertades civiles nunca fueron restituidas en su totalidad. Los sucesivos gobiernos de la UMNO han promovido el uso de la lengua malaya y llevado a cabo una discriminación positiva sistemática a favor de los musulmanes, medida que causa un gran resentimiento.
En la actualidad, Malasia es sede de numerosas empresas de alta tecnología que utilizan las facilidades impositivas y bajos costos productivos para instalar allí sus plantas de montaje y fabricación. Bajo un fuerte control y accionar estatal, la industria tecnológica le ha permitido lograr importantes niveles de exportación que generan millonarias divisas para el país. Sin embargo, la debacle económica que afectó a los países asiáticos en 1997 arrastró a Malasia y desde entonces el país hace importantes esfuerzos por recuperarse.
Malasia: mosaico de culturas"
El territorio malayo se divide entre la región peninsular y la región oriental conformada por Sabah y Sarawak. La mayor parte del territorio se encuentra cubierto por un espeso bosque tropical y el clima predominante es caluros y húmedo. Las zonas fértiles están situadas en la costa occidental. Una cadena montañosa recorre la region peninsular en sentido sur – norte, con el pico Kinabalu de 4.101 m como altura máxima.
La mayor parte del territorio se encuentra cubierto por un espeso bosque tropical y el clima predominante es caluros y húmedo ”
Desde la década de 1970, la economía malaya ha experimentado un crecimiento sostenido en términos porcentuales y tecnológicos. La liberalización de la economía y el fomento a las inversiones extranjeras se vio favorecido por un plan a largo plazo para la formación de mano de obra calificada. A pesar de la crisis de 1997, Malasia ha logrado superar el momento difícil y nuevamente ha logrado retomar la senda del progreso.
La industria malaya del pasado se ha distinguido por la explotación y procesamiento del caucho. En la actualidad, las actividades industriales se han ampliado a los rubros de electrónica, farmacéutico, instrumental médico, alimenticio, procesamiento de hidrocarburos y calzado. La agroganadera sigue siendo un sector importante de la economía malaya. El caucho aun es un factor crucial en el interior agrario, que también produce aceite de palma, maderas, cocoa, arroz, pimienta y frutas y verduras destinadas al mercado interno. La minería se destaca en la producción de petróleo
La agroganadera sigue siendo un sector importante de la economía malaya ”
En términos étnicos, el 50% de la población desciende de las etnias malayas, aunque existe una importante minoría del 24% de descendientes de chinos. El resto de la población se compone de etnias locales que en su conjunto suman a un 11% de la población. Las comunidades provenientes de la India representan el 7,1%, con una menor representación de los blancos descendientes de las corrientes migratorias llegadas en tiempos coloniales.
El idioma oficial es el Bahasa malayo, pero una parte de la población habla inglés y chino como segunda lengua. También existen comunidades de habla Hokkien, Hakka, Hainan, Tamil, Telugu, Malayama, Penjabí y Thai.
El 60% de la población es musulmana, el 19,3% budista, cristiana el 9,1%, hindú el 6,3%, y el resto se reparte entre las creencias confucionista, taoísta y otras.
el 50% de la población desciende de las etnias malayas ”
La sociedad malaya es un mosaico de costumbres fuertemente influidas por las culturas china, hindú y occidental. La modernidad no ha afectado el profundo sentido de la tradición del pueblo malayo, que ha sabido conjugar los valores ancestrales con la modernidad para dar lugar a manifestaciones tan actuales como novedosas.
La música y la arquitectura reflejan precisamente el espíritu cosmopolita y tradicional de los malayos. Los antiguos palacios conviven con modernas estructuras entre las que se destacan Las Torres Petronas, que hasta hace poco fueran el rascacielos más alto del planeta. La religión es parte de la vida cotidiana de los malayos, sin importar la creencia que profesen. Es por eso que las mezquitas, iglesias y templos son una postal omnipresente de Malasia.
La música malaya se distingue por sus instrumentos y la conformación de sus conjuntos artísticos. El endang es un tipo e tambor propio de Malasia, que suele ser usado en combinación con antiguos instrumentos de viento elaborados con conchas marinas, xilófonos e instrumentos de viento. Los gamelán son los típicos conjuntos musicales malayos formados por entre 20 y 30 músicos que en ocasiones acompañan las funciones de “ayangkulit”, el teatro de marionetas tradicional del país.
Los artesanos malayos son famosos por haber creado la técnica de estampado “batik” (aunque otros países de la región disputan tal privilegio) y por sus elaboradas obras de alfarería y cestería que atraen la atención de los turistas. No menos buscados son los kain songket, tejidos bordados a mano con hilos de oro y plata
Kuala Lumpur
Kuala Lampur fue fundada en 1857 por el Rajá Abdullah de Selangor. El propósito de este asentamiento fue explotar las minas de estaño de la zona, pero con el correr del tiempo la ciudad fue expandiendo su comercio y se convirtió en la urbe más poderosa del país. En 2001, el gobierno decidió trasladar la capital a la ciudad de Putrajaya. Aunque el impresionante edificio de las Torres Petronas suele atraer la atención de los turistas, en sus alrededores es posible hallar edificios cargados de historia. Es el caso de la mezquita de Masjid Jamek, una de las mas antiguas de la ciudad, el imponente Palacio de del Sultán Abdul Samad construido en 1894 o el barrio chino, donde en 1969 sucedieran los disturbios que amenazaron con sumergir al país en el caos. A 13 kilómetros al norte de la ciudad se encuentran las famosas Cuevas Batu, un conjunto de cavernas naturales de hasta 100 metros de altura en su interior convertidas en templos hindúes de rica ornamentación.
Malacca
La ciudad de Malaca fue fundada en 1401 por el portugués Alfonso de Albuquerque con el fin de controlar el tráfico marítimo en la región. En 1641 fue tomada por los holandeses y en 1824 pasó a manos británicas. Por tratarse de una de las ciudades claves de Malasia, sus calles están cargadas de historia. El Stadhuys, el antiguo ayuntamiento holandés, es una de las joyas arquitectónicas de la ciudad. Más antigua es la Iglesia de San Pablo, fundada por los portugueses en el siglo XVII. El Templo Cheng Hoon Teng construido en 1646 es una magnifico ejemplo de la influencia china en Malasia.
George Town
George Town nació a partir de un fuerte construido por los ingleses en 1786. Su situación estratégica le sirvió para convertirse en una próspera ciudad. Aun es posible visitar el fuerte Cornwallis y sus murallas desde donde se domina la ciudad. En el centro de la ciudad, se encuentra el Templo Kuan Yin Teng, uno de los más espectaculares de Malasia.
El aeropuerto internacional de Sepang recientemente en 1998 es uno de los más avanzados del planeta. Numerosas líneas aéreas procedentes de todo el mundo tienen vuelos regulares a éste y otros aeropuertos malayos. Se puede llegar a territorios malayo por medio de los pasos fronterizos con Indonesia y Singapur. Un servicio ferroviario une a éste último con Malasia, aunque la calidad del servicio no es la más recomendable.
Los ferrys regulares unen los puertos malayos con Singapur e indonesia, además de ser sumamente útiles para recorrer las localidades costeras, que muchas veces se encuentran separadas por distancias considerables. Al tomar un ferry, siempre es bueno ponderar la seguridad de las naves ya que frecuentemente suelen protagonizar accidentes o adentrarse en el mar con condiciones meteorológicas adversas. En ese caso, es preferible usar los vuelos internos que suelen ser accesibles y puntuales. Las líneas de ómnibus son modernas y fiables, además de ser un medio muy económica de llegar a sitios donde otros medios de transporte publico no llegan. El alquiler de autos es probablemente el modo más sencillo de adentrarse en el interior del país unido por carreteras pavimentadas y bien mantenidas, aunque las rutas principales pueden volverse intransitables en tiempos de lluvias intensas.
Satay
Las brochetas son parte de al cocina universal, pero en Malasia adquieren un sentido diferente por tratarse de uno de los platos mas populares del país. Los pinchos malayos se preparan por lo general con carne de res o cerdo marinadas en cúrcuma. También es usual que se usen pescados o pollo. Una vez asadas sobre el fuego, llega el momento de darle el toque distintivo del Satay, que se obtiene al mojarlo en una salsa preparada con maníes, pepinillos, ketupat (masa hecha a base de arroz) y cebollas. (Tips: dicen los malayos que los mejores satays se comen en el antiguo barrio chino de Kuala Lampur, en donde los cocineros utilizan recetas secretas y ancestrales para crear variedades exóticas de este plato)
Nasi lemak
El plato nacional malayo consiste básicamente en arroz cocido en leche de coco y hojas de pendan. Se las acompaña con “Ikan Bilis” (anchoas secas fritas), pepino cortado en rodajas, huevo duro y “Sumbal Tunis” (salsa de ajíes y gambas). Otros complementos son los trozos de res, calamares cocidos en salsa de chile y el pollo frito o con salsa de curry. Se sirven envuelto en hojas de plátano en forma de pirámide. (Tips: el Nasi lemak se suele servir como desayuno, aunque en los restaurantes y puestos callejeros es posible degustarlo todo el día.)
Sup Ekor
La sopa de rabo de buey es uno de los platos mas codiciados de la cocina malaya. En una bolsa de tela, se colocan semillas de anís y cilantro para que entreguen su sabor lentamente mientras los rabos se cuecen en agua caliente. Luego se le agregan algunas papas, canela en ramas, comino, sal y pimienta. La mezcla debe ser hervida hasta que la carne esté tierna. Al momento de servir la sopa, se le agrega cebolla picada y arroz. (Tips: al Sup Ekor no es precisamente una comida al paso. Se trata de una potente receta ideal para cerrar el día y no como anticipo a la actividad física intensa)
dicen los malayos que los mejores satays se comen en el antiguo barrio chino de Kuala Lampur ”
Tips:
• No se requiere visa si se trata de ciudadanos de Unión Europea, Estados Unidos, Argentina, Chile, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Uruguay, Cuba y Perú.
• Existen riesgos de hepatitis, dengue, tifus y malaria. En cualquier caso, se recomienda beber agua embotellada.
• En las grandes ciudades se han reportado delitos vinculados con el arrebato de pertenencias a turistas y la acción de carteristas.
• En Malasia existe muy poca consideración con los portadores y consumidores de drogas, sin importar su nacionalidad.
• Los malayos suelen ser reservados y esperan que los visitantes respeten la armonía de los lugares evitando los alaridos y situaciones que pudieran alterar la calma.
• El saludo usual es el apretón de manos, con una palmada en la zona del corazón cuando se quiere expresar afecto. Los besos y abrazos son mal vistos como forma de saludo.
• En algunas mezquitas no se permite la entrada a los que no son musulmanes. En las que sí se permite el paso, los hombres deben evitar los pantalones cortos y las mueres cubrir sus cabezas y hombros.
• Para comer se estila usar la mano derecha, ya que la izquierda es considerada impura.
• Al entrar a una casa malaya, es costumbre descalzarse.
Curiosidades
• La Refflesia arnodi de Malasia es la mas grande del mundo. Pesa 7 Kg. y sus pétalos pueden medir hasta 2,5 metros de largo. Pese a su tamaño, no es para nada una flor admirable: es un parásito de otra planta, la Tetrastigma, y su olor recuerda a la carne en descomposición.