LAS MIL Y UNA GUERRAS
El mítico territorio de Jordania, enclavado en el “centro narrativo” del mundo, fue testigo y actor de numerosos conflictos desde el comienzo mismo de la Historia: desde las sucesivas ocupaciones, de egipcios, israelitas, romanos, musulmanes, cristianos y otomanos, hasta la aparición influyente de las potencias del siglo XX. Tal vez de este doloroso aprendizaje deriva su postura en la actualidad, que hace equilibrio en el complejísimo marco de su región, acosada por furiosos enfrentamientos territoriales, políticos y religiosos.
SIGLOS DE INVASIONES Y OCUPACIONES
La historia de las tierras que actualmente se conocen como Jordania comenzó alrededor del año 2000 a. C., cuando los amoritas semíticos se establecieron alrededor del río Jordán en el área llamada Canaán. Subsecuentes invasores y colonos incluyeron a los hititas, egipcios, israelitas, asirios, babilonios, persas, griegos, nabateos, romanos, árabes musulmanes, cruzados cristianos, mamelucos y a turcos otomanos.
En el 1023 AC, Jordania fue ocupada por los judíos y convertida en reino hebreo. Pero siglos después, en el 63 AC la región cayó en manos del entonces poderoso Imperio Romano. Convertida ya en la provincia romana de Arabia Petra, los jordanos intentaron igualmente expulsar a los invasores en el siglo III, pero la rebelión fue duramente sofocada y no alcanzó ningún logro.
El control de Jordania por los romanos y la cristianización del imperio en el siglo IV llevó el catolicismo a la región, que en el año 638 entró en conflicto con el islamismo cuando Jerusalén cayó en manos de las tropas musulmanas lideradas por el califa Omar. En esos años, Jordania se pobló de castillos construidos por los cruzados católicos y fortalezas árabes levantadas por los guerreros musulmanes. Jordania fue convertida en un feudo de los caballeros francos, que perdieron el control de este dominio en 1189 cuando los ejércitos mamelucos liderados por el general Saladino los desalojaron.
DEL LOS OTOMANOS A LA INFLUENCIA BRITÁNICA
Jordania fue gobernada por la dinastía Ayubí hasta el año 1259, cuando fueron desplazados del poder por una rebelión de los mamelucos. En 1291 cayó el último bastión cristiano en Tierra Santa – Jerusalén había sido conquistada por Saladino en 1099 -, dando por terminado el dominio católico de la región. En los siglos siguientes Jordania fue parte del imperio safávida - considerado como el más grande Imperio Iraní desde la conquista musulmana de Persia - con centro en territorio iraní. Pero los otomanos aspiraban controlar ese territorio, objetivo que lograron en 1518 tras invadir Jordania.
Durante los siglos siguientes, Jordania permaneció como una dependencia otomana. Pero al iniciarse el siglo XX, los británicos comenzaron a incentivar el nacionalismo árabe con el fin de alentar una rebelión contra los turcos otomanos. En esos días, oficiales británicos se infiltraron entre las tribus jordanas para negociar una rebelión a cambio de respaldarlos en su pedido de independencia. Entre ellos estaba el mítico Lawrence de Arabia, que aprovechó el resentimiento de los árabes contra los turcos para levantar a las tribus del desierto. Los ataques árabes con armas provistas por los británicos, y en especial el sabotaje a la estratégica vía férrea de Hyyaz, debilitaron la resistencia turca.
DE LA OCUPACIÓN BRITÁNICA A LA INDEPENDENCIA
Con la derrota de los otomanos en la Primera Guerra Mundial en 1918, Gran Bretaña dejó de lado sus promesas de independencia y ocupó Jordania, para declararla poco tiempo después colonia de su imperio. Para calmar las tensiones generadas con las tribus locales, los británicos apoyaron la creación de un emirato con soberanía sobre las tierras orientales del Jordán y entregaron la corona a la dinastía Hachemita. Se trataba de un gobierno de carácter limitado, ya que con apoyo de las tropas estacionadas en la región los británicos se aseguraron el control político y económico de Jordania.
Finalizada la Segunda Guerra Mundial, Gran Bretaña otorgó la independencia a Jordania el 22 de mayo de 1948. En esos días, también se le otorgó la independencia a Israel. Tropas jordanas participaron del intento por sofocar el nacimiento del estado judío en Palestina. Aunque eran menores numérica y tecnológicamente, las tropas hebreas lograron derrotar a la coalición formada por Jordania, Siria, Egipto, Líbano, Irak, Egipto, Arabia Saudita, Yemen y el Ejército Árabe de Liberación, un cuerpo de voluntarios reclutados en diversos países árabes. Esta alianza contó además con el apoyo de un contingente de 12.000 combatientes palestinos. El 3 de abril de 1949 se firmó un armisticio que dio por terminada la guerra.
LOS CONFLICTOS CON ISRAEL Y PALESTINA
En 1953, con sólo 17 años de edad y luego de presenciar el asesinato de su abuelo-rey de Jordania-, el rey Hussein accedió a la corona jordana e impuso una serie de reformas que resultaron positivas para la economía local. En 1957, Jordania dio por terminado el tratado de defensa que lo unía a Gran Bretaña y el 14 de febrero de 1958 el reino Hachemita intentó unirse con Irak en una Federación. Pero el 2 de agosto de 1958 el rey iraqui Faisal fue derrocado por un golpe de estado y la Federación fue disuelta.
El 5 de junio de 1967 Jordania atacó a Israel en coordinación con las fuerzas egipcias y sirias durante la denominada Guerra de los Seis Días. La guerra fue un completo desastre para Jordania, que perdió la región de Cisjordania y el control sobre Jerusalén. Despojada de los ricos territorios fértiles de la ribera occidental del Jordán, la nación Hachemita vio agravarse la situación por la presencia de un millón de refugiados palestinos que huían de las represalias judías. Los recién llegados se amontonaron en campos de refugiados en donde las míseras condiciones de vida favorecieron el fundamentalismo político.
En 1968, Israel invadió momentáneamente Jordania para atacar a los grupos palestinos de al Fatah que atacaban objetivos militares y civiles judíos desde sus bases en la ciudad jordana de Karamé. Jordania reaccionó enviando una columna de tanques que derrotó a los hebreos y los obligó a retroceder a Cisjordania.
En junio de 1970, un grupo de milicianos palestinos residentes en Jordania intentó rebelarse contra la corona Hachemita y asesinar al rey Hussein. Pero además, Jordania deseaba restablecer su dominio sobre las regiones controladas por las milicias palestinas de la OLP y al Fatah, a las que se responsabilizaba de numerosos pillajes y asesinatos contra ciudadanos jordanos. Más irritante les resultaba el cobro de impuestos que habían implementado las organizaciones palestinas a ciudadanos y empresas jordanas y su rechazo a reconocer las órdenes de las autoridades locales.
Ante el avance de los soldados jordanos sobre los bastiones palestinos, Siria movilizó sus tropas a la frontera común. El ejército jordano, apoyado por movimientos estratégicos de la armada norteamericana en el mediterráneo, obligó a los sirios a retirarse y luego procedió a atacar los núcleos armados palestinos. La batalla entre jordanos y palestinos cobró numerosas vidas de ambos bandos. Pasó a ser conocida como el “Septiembre Negro” y terminó con el poder armado palestino en Jordania. Obligados a huir a El Líbano, los grupos radicalizados palestinos dejaron de ser un problema para Jordania. En los años siguientes se aplicó un proceso de “jordanización” de los palestinos residentes en el país para asimilarlos a la sociedad local.
LA ACTUALIDAD
Luego de esos años, Jordania se mantuvo alejada de la confrontación entre Israel y el mundo árabe. En 1988, el rey Hussein anunció que renunciaba parcialmente a los territorios de Cisjordania que de hecho ya habían sido anexados por Israel en 1967. Un acuerdo con los EEUU permitió a Jordania atar el destino final de Cisjordania a una solución al dilema planteado por el reclamo de los palestinos por una tierra propia.
El reino Hachemita ha mostrado una creciente independencia en su política exterior, postura que se verificó en 1991 cuando se negó a apoyar a la alianza encabezada por los EEUU que atacó a Irak y liberó a Kuwait. El 26 de octubre de 1994, firmó un acuerdo de paz con Israel que formalizó una serie de acercamientos realizados entre ambos países durante los años precedentes, como el que en 1988 permitió el control conjunto de los sitios sagrados de Jerusalén.
En febrero de 1999 murió en rey Hussein y fue reemplazado por su hijo, Abdullah. El nuevo monarca siguió adelante con el plan de su padre para modernizar la estructura política de su país y darles más espacio a los partidos políticos nacionales. Los principales desafíos del gobierno jordano parecieran ser la contención de los grupos islámicos más violentos que operan en su territorio, el sostener una política exterior equilibrada en un entorno dramáticamente complejo y lograr que la modernización cultural no traiga tensiones entre conservadores y progresistas.
Jordania: las mil y una guerras"
La mayor parte del territorio jordano esta formado por una planicie desriza de clima caluroso y seco. Hacia el oeste, la altura media se incrementa a medida que se asciende en el sistema montañoso cuya altura máxima es la montaña Jabal Ramm de 1734 metros. En el occidente, las riberas fértiles del Jordan son dominadas por un clima menos extremo.
mayor parte del territorio jordano esta formado por una planicie desriza de clima caluroso y seco ”
Carente de recursos naturales significativos, la economía Jordana depende del aprovechamiento de su cultura comercial y de la asistencia otorgada por países aliados para sostener su sistema social y productivo.
El rey Abdullah ha implementado un profundo programa de reformas para liberalizar la economía y atraer las inversiones extranjeras con el objetivo de combatir los todavía altos niveles de desempleo y pobreza que aquejan a su país.
El sector agroganadero produce cítricos, tomates, olivos, frutas y cuenta con importantes recursos ovinos. La industria forestal ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años.
La industria jordana, pequeña pero de creciente dinamismo, ha logrado desarrollo en los rubros farmacéutico, textil, de producción de fertilizantes, refinado de petróleo, cemento y químico.
El sector terciario se destaca por los servicios turísticos, una de las principales fuentes de divisas de la economía jordana.
La industria jordana, pequeña pero de creciente dinamismo ”
El 98% de los jordanos son árabes, con pequeñas comunidades de circacianos, chechenos, turcos y armenios que no superan en conjunto al 2% del total de la población. Existe una gran comunidad palestina que los cálculos mas conservadores sitúan en 1,7 millones de personas. Aunque tienen el status de refugiados, la mayoría de ellos ya se ha asimilado a la sociedad local o desciende de las primeras generaciones de palestinos arribados en décadas anteriores.
La religión predominante es el islamismo sunnita, profesado por el 92% de los jordanos. La primera minoría religiosa son los católicos, que identifica al 6% de los habitantes. Se dividen entra cristianos, ortodoxoso griegos, armenios o sirios, coptos y protestantes. El resto de la población son drusos o musulmanes shiítas de menor representación.
La religión oficial es el árabe, aunque a nivel gubernamental, comercial y en las clases medias y altas suele utilizarse el inglés como segunda lengua.
El 98% de los jordanos son árabes ”
Jordania ha logrado mantener sus milenarias tradiciones beduinas para mezclarlas con las influencias musulmanas y occidentales. Además, ha logrado preservar numerosos monumentos de su rico pasado.
Las expresiones del arte jordano se plasman en las exquisitas obras de sus artesanos, que producen magníficas piezas de cestería, alfarería, textiles de colores vívidos y una afamada industria de armas blancas.
La cultura beduina se exhibe en las danzas y canciones tradicionales transmitidas por cientos de años de generación en generación. También en los tradicionales tejidos con lana de cabra y pelo de camello, usados para elaborar coloridas mantas, alforjas y prendas de vestir. Los artistas jordanos del vidrio son celebres por sus elaboradas piezas de colores rosa, turquesa y cobalto obtenidas a partir de antiguas técnicas de soplado.
Amman
Amman ha permanecido habitada desde hace unos 6.500 años. Fue capital de los amonitas, conquistada por los asirios, babilonios, griegos, hebreos, romanos, cristianos mamelucos, otomanos e ingleses. Cada una de las culturas invasoras fue dejando sus propios monumentos hasta convertir a la principal ciudad jordana en un tesoro histórico. Los romanos han heredado un foro, una ciudadela y un teatro capaz de albergar a 6.000 espectadores. No menos interesante resulta la acrópolis griega construida en tiempos de Alejandro Magno. En las cercanías del imponente Monumento al Soldado Desconocido se encuentra el Museo de la Historia Militar Jordana, un bien dotado espacio para conocer aspectos muy interesantes del pasado del país. Es posible además visitar el yacimiento arqueológico de Ain Gazal en donde se han hallado los rastros de los primeros pobladores de la región.
Jerash
Habitada desde la Edad de Bronce, Jerash ha sido por siglos un sitio estratégico para el control de la ribera oriental del Jordán. Ocupada por los romanos en el año 63 AC, fue una de las principales urbes del imperio en Oriente Medio. De aquella época proceden los numerosos templos, teatros y edificios romanos, que por su excelente nivel de conservación han sido objeto de intensos estudios arqueológicos. El Arco de Adriano servía antaño como ingreso a la ciudadela construida por los romanos, de la cual se conservan los gruesos muros perimetrales. Los cruzados cristianos construyeron numerosos torreones y bastiones para resistir los ataques árabes. El Templo de Artemis fue uno de los edificios fortificados por los cruzados, suerte que no alcanzó al imponente templo de Zeus. También se han conservado las iglesias cristianas y los edificios que mandaran a erigir los gobernantes otomanos en siglos posteriores. El hipódromo romano y la enorme Plaza Ovala con sus cientos de columnas cónicas son parte de la oferta histórico de esta increíble ciudad jordana.
Petra
Petra es uno de esos sitios que los turistas intensados en la historia no deberían dejar de visitar. Fundada en el sgilo VII AC por los edomitas y abandonada en el siglo VII a causa de terremotos y cuestiones comerciales, fue buscada durante siglos los exploradores occidentales atraídos por las historias de una ciudad labrada en la roca. Fue avistada por primera vez en 1812 por el aventurero suizo Ludwig Burkhardt. Su monumento más impresionante es La Tesorería o Khazneh, un inmenso edificio construido en la roca viva al que se accede luego de cruzar un estrecho valle. No menos impresionante es el Deir o monasterio, elaborado con técnicas similares. Petra atesora también templos romanos y bizantinos con increíbles figuras dibujadas en mosaicos, la fortaleza cristiana de Al Karak que fuera escenario de la batalla entre las tropas de Saladino y los cruzados francos y la tumba de Malichos II, que en el pasado sirviera de catedral de la ciudad. El teatro romano horadado en la roca se encuentra cercano a un complejo similar, mucho más antiguo, construido por los nabateos en el siglo I.
Por tratarse de un destino turístico muy concurrido durante todo el año, Jordania cuenta con una abundante oferta de vuelos desde y hacia su aeropuerto internacional en la capital, Amman. También se puede llegar en bus o automóvil a través de los pases terrestres con Siria, Irak o Cisjordania, aunque estos dos últimos no suelen ser recomendados por tratarse de puntos de acceso a zonas de conflicto y, por lo tanto, sitios cargados de tensión y revisaciones engorrosas.
Por tratarse de un país pequeño, los vuelos internos son limitados y muchas veces innecesarios. El servicio de buses para turistas suele ser más confortable y seguro que el usado por la población local. Cuando no se tiene alternativa, es preferible negociar con los taxistas para llegar a las localidades del interior. El precio puede ser algo mayor que en los buses, pero se llegará más rápido y directo al sitio deseado. El alquiler de autos puede resultar problemático por el número limitado de unidades disponibles. Pero además se deben extremar las precauciones ya que los caminos interiores jordanos suelen estar poco señalizados, sin pavimentar o atravesar desiertos calurosos con grandes extensiones sin sitios para pedir asistencia en caso de un percance.
Mansaf
El Mansaf, el plato nacional jordano, forma parte de la herencia de la cultura beduina. Se elabora con un cordero entero, que es guisado lentamente sobre una base de cebolla, yogurt y aceite. Por separado se prepara arroz condimentado con cúrcuma. Se lo sirve sobre una lámina fina de pan llamada Markook o Sharak. Sobre la preparación, se vierte una salsa denominada Jammed, que se prepara con caldo de yogurt. Almendras, nueces, piñones y otras frutas secas le dan un sabor perfumado a la receta. (Tips: la tradición indica que la cabeza asada del cordero debe ser puesta en la fuente donde se sirve el Mansaf. Sus vísceras son consideradas un manjar por los jordanos, que probablemente las ofrecerán a los invitados)
Maglouba
Una de las recetas más sabrosas de la gastronomía jordana es el Maglouba. Su elaboración comienza con la fritura de una coliflor cortada en trozos, que es sacado una vez que comienza a dorarse. Por separado, se fríe la carne de pollo o res sobre una leve capa de aceite. Una vez sellada, la carne se saca y se reserva, y luego se usa el mismo aceite para hacer un sofrito de cebolla. Una vez dorada la cebolla, se la agrega tomate rallado, azafrán, sal, ajo y Ras-el-Hanout (una mezcla de especias que incluye pimienta, cardamomo, canela, nuez moscada, jengibre y pimentón). Se le agrega agua hasta que adquiere la consistencia de un caldo, para entonces agregarle la col, la carne y arroz previamente vaporizado. Tras un breve rato de cocción, el Maglouba está listo para servirse (Tips: el Maglouba debe servirse a temperatura moderada, ya que la tradición exige comerlo con los dedos de la mano derecha)
Confituras
La pastelería jordana cuenta con cientos de recetas sencillas, muchas de ellas provenientes de la cultura beduina. El cussucu-po-ia es uno de los más populares entre los jordanos. Se prepara con miel batida con huevos, que se mezclan hasta lograr una masa lo suficientemente firme como para hacer una tortilla. Antes de cocerla, se le agrega un dátil para darle más sabor. También son característicos los Zahtar, unos pasteles elaborados con falafel, y los Madames de humus.
Bebidas típicas
Te
El te forma parte de la vida cotidiana de los jordanos. Se lo toma muy dulce y condimentado con Nana, nombre que recibe la hierbabuena (menta) en Jordania. Para los jordanos, el te forma parte de una ceremonia que procede a una gran comida y se lo suele acompañar con dulces. Como en otros países árabes, se los toma en vasos de vidrio y se lo sirve desde una altura que produzca una bebida burbujeante. En ocasiones se le agran hojas de salvia que le dan un sabor amargo.
Café
La tradición beduina presente en Jordania indica que la cordialidad con cualquier visitante exige ofrecerle un té como parte de las muestras de hospitalidad. Los jordanos toman un tipo de café fuerte, frecuentemente aromatizado con Hal (cardamomo), que se sirve en pequeños vasos. Se trata de un tipo de café de sabor intenso que sirve de excusa para conversar y tratar asuntos de diversa importancia mientras se degustan interminables rondas de esta bebida (Tips: por tratarse de una muestra de cordialidad, el rechazar el primer café es una muestra de descortesía. Si no quiere seguir tomando, incline levemente el vaso para indicarlo)
la tradición indica que la cabeza asada del cordero debe ser puesta en la fuente donde se sirve el Mansaf ”
Tips
• El sistema de visas varía constantemente, por lo que se debe averiguar en embajadas y consulados antes de viajar a Jordania.
• Se acostumbra dejar 10% de la factura en concepto de propina.
• El agua potable no es considerada segura: es mejor tomar agua embotellada.
• El sistema eléctrico es de 220 V y 50 HZ.
• Existen riesgos de hepatitis, fiebre tifoidea, polio, tétanos y difteria.
• Al tomar un taxi, se debe pactar de antemano el precio del viaje.
• Jordania es un destino seguro, aunque se debe tener cuidado con los arrebatadores en sitios de grandes aglomeraciones.
• En los mercados de artesanías y recuerdos es usual que se regateen los precios. El precio puede bajar considerablemente, pero debe tenerse en cuenta que muchos artesanos viven en el nivel de subsistencia antes de obtener ventajas con las necesidades extremas de los locales.
• Jordania es uno de los países de Oriente Medio con mejor predisposición hacia los extranjeros. Son muy inusuales las manifestaciones contra los turistas y por lo general resulta sencillo hallar jordanos que hablen correctamente el idioma inglés.
• Si se visita la zona fronteriza con Israel se debe llevar el pasaporte a mano para presentarlo en los numerosos puestos de control militar.
• Se debe pedir permiso a las personas antes de fotografiarlas.
• Por tratarse de una sociedad musulmana, las ropas diminutas se deben usar sólo en piscinas de hoteles y playas de turistas. En los templos musulmanes, las mujeres deberán tapar su cabezas y hombros y los hombres sacarse los sombreros o gorros.
Curiosidades
• El punto mas bajo de la superficie terrestre se encuentra en Jordania. Se sitúa en el Mar Muerto a 416,5 metros bajo el nivel del mar. Es un espejo de agua diez veces mas salado que los océanos y cuyo única fuente de desagote es la evaporación producida por el intenso sol del desierto
• El rey Hussein de Jordania cumplió uno de los periodos de gobierno real más prolongados de la historia moderna. Reinó entre los años 1952 y 1999, completando 48 años sucesivos en el poder.