
ITALIA: LA COCINA DE LA HISTORIA
La historia de Italia es, sin duda, una de las más importantes y ricas del mundo. Los acontecimientos políticos y sociales que se vivieron en su tierra fueron trascendentales para el desarrollo de la cultura occidental moderna. Sede del cristianismo, la cuna del occidente ofrece atractivas opciones para tocar y sentir la historia en la actualidad.
LA PREHISTORIA
Las primeras culturas desarrolladas que habitaron la península italiana fueron los ligures y etruscos. De los primeros, aunque se conoce particularmente poco, se sabe que habitaban el norte de Italia, Suiza y el sur de Francia. Se les atribuye la creación de las primeras sociedades en Italia, con conocimientos de agricultura y navegación. Los etruscos, en cambio, fueron un enigmático pueblo cuyo núcleo histórico fue la Toscana. Tampoco se conoce mucho acerca de su origen, pero los pocos registros que quedan sobre ellos parecen indicar que vinieron de Oriente, posiblemente de Asia Menor. Estas civilizaciones fueron desapareciendo a medida que fueron avanzando las migraciones de los pueblos indoeuropeos, por la irrupción de los griegos y cartagineses en la costa y la presión de los celtas por el norte y oeste.
ROMA, DE LA MONARQUÍA AL IMPERIO
En el 753 a. C. se fundó a orillas del Río Tíber una ciudad clave para la historia: Roma. Su origen es incierto: la mitología romana vincula el origen de Roma y de la institución monárquica al héroe troyano Eneas, quien, huyendo de la destrucción de su ciudad, Troya, navegó hacia el Mediterráneo occidental hasta llegar a Italia tras un largo periplo. Allí, tras casarse con la hija del rey de los latinos, pueblo del centro de Italia, fundó la ciudad de Lavinium. Posteriormente su hijo Iulo fundaría Alba Longa, de cuya familia real descenderían los gemelos Rómulo y Remo.
Los hermanos, que fueron abandonados al nacer a orillas del rio Tiber, fueron rescatados y amamantados por una Loba, hasta que los adoptó un campesino que habitaba tierras cercanas. Pero cuando fueron adultos, los hermanos conocieron su tortuosa historia familiar y se decidieron a fundar la nueva ciudad. Uno de ello sería el rey, y el otro lo ayudaría. Para tal fin, se entregaron a la respuesta de los dioses. Pero durante la consulta, Remo violó ciertos ritos y Rómulo decidió matarlo. Fue así que se considera a Rómulo como el primer rey de Roma.
En el siglo V AC los pueblos romanos conquistaron Etruria y otros pueblos periféricos. Fue así que comenzó a surgir la Republica de Roma como potencia regional, posición que confirmó luego de derrotar a los griegos, cartagineses y egipcios. A partir del año 27 AC, Roma se proclamó Imperio y reclamó el dominio de una amplia zona que iba desde Gran Bretaña al norte de África y desde el Estrecho de Gibraltar a las llanuras de Irak. Durante 200 años, Roma y su zona de influencia florecieron económicamente y culturalmente. El desarrollo de las artes y ciencias tuvo también en esta era su momento de esplendor, a tal punto que dejaron imborrables marcas en los territorios que pertenecieron al Imperio.
En el Siglo III comenzaron a notarse los primeros signos de crisis. Las campañas militares contra los bárbaros en el norte y contra los rebeldes de diferentes puntos del Imperio hicieron crecer el gasto público y resintieron los beneficios del comercio. El descontento popular desató una puja dentro de la clase dirigente, que rápidamente condujo a una violenta disputa por el poder. Roma abandonó el sistema gobierno consensuado entre los grupos plutocráticos y se entregó a una sucesión de dictadores y guerras civiles que debilitaron al Imperio. En el año 324, el emperador Constantino mudó la capital a Bizancio, luego conocida como Constantinopla, legalizó el cristianismo en 313 y se convirtió a esa religión a poco de morir. La nueva capital dividió al imperio entre la región occidental regida desde Roma y el Oriente, que desde Constantinopla administraba los todavía vastos territorios de Medio Oriente y el norte de África.
El golpe de muerte al Imperio fue su división, ordenada por Teodosio I para que cada uno de sus dos hijos heredara una parte del territorio. En 410, Roma fue saqueada por un ejército ostrogodo y Roma fue alcanzada por las tropas de Atila el huno. El imperio romano de Occidente cayó ante los bárbaros en el año 476, mientras que Constantinopla logró sobrevivir hasta el año 1453, cuando fue tomada por los turcos.
La invasión de los bárbaros fue seguida de la instalación de los ostrogodos en Italia. En los años siguientes, el territorio de la antigua Roma se vio envuelto en constante disputas por el poder y luchas civiles. Las tribus germanas ahora asentadas en Italia se disputaron con los antiguos habitantes el control de la península en un vano intento por reconstruir el Imperio. Desde Bizancio, Justiniano I intentó reunificar el poder pero la resistencia de los lombardos y ostrogodos el impidieron lograr su objetivo.
Al llegar el siglo X, las ciudades marítimas de Venecia, Génova, Pisa y Amalfi habían consolidado su poder gracias al comercio y conformaron una suerte de mosaico de pequeños estados unidos por una compleja serie de coaliciones y ambiciones enfrentadas. Florencia, Milán y otras entidades completaban el cuadro político de la Italia fragmentada entre los seguidores del Papa y las ciudades aliadas a naciones extranjeras.
EL RENACIMIENTO Y LA REUNIFICACIÓN DE ITALIA
La desunión política no fue un obstáculo para el desarrollo económico y cultural. A partir del año 1600, Italia experimenta el Renacimiento, un súbito y poderoso movimiento de renovación artística y científica que devolvió a los italianos la posición de vanguardia cultural de Europa. Durante el siglo XVII, los reinos italianos se vieron involucrados en los conflictos dinásticos que recorrían Europa y tenían por objetivo consolidar el poder territorial y económico de las diferentes casas reales. Los largos siglos de disputas hicieron que comenzara a surgir una nueva corriente política que apuntaba a la unificación de Italia.
La Reunificación Italiana se inició en 1830, pero fue rápidamente sofocada por el gobierno austriaco con intereses territoriales en el norte de la península. En 1948 volvió a surgir con mayor fuerza y, con la habilidad del Conde de Cavour de Piamonte, se logra que el emperador francés Napoleón III respalde la reunificación y apoye la expulsión de los austriacos del norte italiano. Desde el sur, Giuseppe Garibaldi avanzó con sus tropas y logró consolidar su poder al tiempo que rechazó los acuerdos de Cavour con Francia. El inminente choque entre los piamonteses apoyados por Francia y las tropas de Garibaldi se saldó con la entrega del poder al rey Víctor Manuel II de la Casa Saboya, que en 1861 asumió como monarca de Italia. El 20 de septiembre de 1870 las tropas de Garibaldi ocuparon Roma y terminaron con el último bastión opuesto a la independencia. El 9 de octubre siguiente el gobierno italiano fijó su capital en Roma consolidando de este modo el proceso de unificación.
En los años siguientes Italia se dedicó a reorganizar sus instituciones políticas y económicas. Un breve periodo de esplendor fue interrumpido por la Primera Guerra Mundial, en la que Italia tomó partido y combatió a favor de los aliados. Al finalizar la guerra logró recuperar las ciudades de Trieste y la región de Istria. Al miso tiempo inició una tardía expansión colonial y ocupó Eritrea, aunque fracasó en su intento de controlar Etiopía por la resistencia de las fuerzas locales.
ITALIA EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Desde 1919 surgió con fuerza el movimiento fascista liderado por el publicista Benito Mussolini. Aunque en un principio el rey Víctor Manuel III no tomó en serio a aquel agitador de posiciones políticas cambiantes, la aparición de grupos violentos asociados a su partido, la férrea posición que adoptó Mussolini frente a los comunistas italianos antimonárquicos y el creciente apoyo que recibió de las masas, lo obligaron a considerarlo como un actor político de peso. El 28 de octubre de 1922 Mussolini y sus seguidores protagonizaron la Marcha sobre Roma y forzaron al monarca a entregarle el gobierno.
El 16 de noviembre del mismo año, Mussolini fue nombrado Presidente del Consejo de Ministros. Fue le primer paso para que el “Duce” reuniera la suma del poder y comenzara a implementar un política de profundas reformas políticas y económicas tendientes a devolverle a Italia el rol de potencia global. Para ello entró en guerra con Grecia y ocupó Albania y Etiopía. Aliado con el régimen nazi, repitió los mismos defectos de adoración a su figura y la ilegalización de otros partidos políticos. Bajo el régimen de Mussolini, miles de opositores comunistas, socialistas y liberales fueron encarcelados y asesinados.
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial Italia pasó a integrar el Eje, alianza que la unía a Alemania y Japón en contra de las potencias aliadas. Tropas italianas combatieron en Francia, Grecia, Yugoslavia y Rusia. Pero en julio de 1943 una flota anfibia aliada invadió Sicilia, que cayó fácilmente ante las tropas italianas que muchas veces se negaban a combatir con el fanatismo que reclamaban los generales fascistas. Incluso se registraron muestras de alegría ante la llegada de los aliados y la colaboración de las unidades partisanas. La ocasión fue aprovechada por el rey para arrestar a Mussolini y enviar negociadores para lograr la paz, y el 8 de septiembre de 1943 Italia firmó un armisticio con los aliados.
Frente a ello, Alemania respondió invadiendo Italia y fortificando posiciones en el centro de la península. Un comando alemán liberó a Mussolini, que luego estableció la República Social Italiana en el norte. Todos los intentos de los nazis por frenar a los aliados fallaron y Roma fue liberada en junio de 1944. El 28 de abril de 1945, un grupo de partisanos capturó y ejecutó al Duce y a su amante, Clara Petacci. Para ese momento, Italia había sido liberada completamente de la ocupación alemana.
DE LA POSGUERRA A LA ACTUALIDAD
En la posguerra Italia debió enfrentar la devastación de su infraestructura y la perdida de una parte importante de su población muerta en la guerra o forzada al exilio a causa de ella. La crisis de posguerra llevó a cuestionar el papel del rey en los sucesos que condujeron a la derrota. En un referéndum llevado a cabo el 2 de junio de 1946, la población italiana apoyó el fin del sistema monárquico.
Durante la Guerra Fría, Italia se integró a las estructuras de la OTAN y fue un miembro activo de la alianza contra los soviéticos. En ese periodo debió hacer frente a la actividad del grupo terrorista Brigadas Rojas y a la presión del Partido Comunista Italiano apoyado por la URSS, que contaba además con fuerte apoyo en la población.
La década de 1970 marcó un nuevo periodo de crisis, durante el cual las disputas internas hacían que los gobiernos fueran efímeros y la corrupción alcanzase límites insoportables. Mientras tanto, Italia se integraba a la comunidad Europea al tiempo que su economía comenzaba a mostrar mejores desempeños.
En 1992 el Tribunal de Milán inició la operación “mani pulite” para atacar los núcleos de corrupción en el Estado. En paralelo, las instituciones políticas y gubernamentales iniciaron una enérgica campaña contra los grupos mafiosos que llevó a muchos de sus líderes y soldados a la cárcel.
En 2008, el magnate empresario Silvio Berlusconi logró alcanzar nuevamente la posición de Primer Ministro italiano. Luego de un período anterior de gobierno, el dueño de importantes medios de comunicación que logró ser electo nuevamente como la mayor autoridad política de la península, enfrenta hoy una importante cantidad de acusaciones que lo vinculan con actos de corrupción y oscuras relaciones sexuales con jóvenes prostitutas durante su actual gobierno.
La cocina de la Historia"

Italia puede ser dividida en varias regiones geográficas. El norte montañoso asentado en las faldas de los Alpes presenta un clima de frío a templado. La región central, dominada por las montañas de los Apeninos que constituyen la columna del territorio, predomina el clima mediterráneo. El registro térmico y la humedad disminuyen a medida que aumenta la altitud. En el noreste se encuentra el Valle del Po, una gran región de tierras fértiles y clima húmedo moderado. Los archipiélagos italianos son más secos y calurosos al sur, con un clima marcadamente oceánico en la costa oriental.
clima marcadamente oceánico en la costa oriental. ”

Italia es una de las economías capitalistas más grandes del mundo. Su éxito se origina en la combinación de unidades pequeñas y grandes Holdings orientados a la exportación y el desarrollo de diseños de vanguardia. Algunas marcas como Ferrari. Benetton o Versace han logrado imponer una imagen global de calidad y estética que impulsa el consumo de productos italianos en el mundo.
El sector industrial italiano cuenta con un importante desarrollo en productos siderúrgicos, automotrices, textiles, químicos, petroleros, aeroespaciales, navieros y alimenticios.
Italia ha disminuido el peso de su sector agroganadero, pero aun es un fuerte productor y exportador de algunos productos tales como los cereales, olivos, el arroz, la remolacha azucarera y el sector futihortícola. De menor envergadura es la producción de carnes bovinas y ovinas. Su situación geográfica lo hace un productor de productos marinos de primer nivel. En el sector de servicios, se destacan el turismo y las telecomunicaciones.
una de las economías capitalistas más grandes del mundo”

La población italiana es el producto de una compleja mezcla de pueblos y etnias latina, sabina, etrusca, griega, celta, ostrogoda, umbra, osca y árabe arribadas a lo largo de los últimos siglos. Cerca del 98% de los italianos pertenece a razas europeas, distinguiéndose una mayoría latina de algunos grupos germánicos asentados en el norte. Existe una minoría de inmigrantes africanos, americanos y asiáticos que en su conjunto no alcanzan al 3% de la población. Sin embargo, por tratarse de un país con una alta tasa de inmigrantes ilegales, es posible que la representación de estas minorías sea mayor. A causa de la inestabilidad política y económica en años anteriores, Italia ha sido un país expulsor de población. Se estima que al menos tres millones de italianos dejaron su patria desde el inicio del siglo XX. Argentina, Canadá y Estados Unidos fueron los mayores receptores.
El idioma oficial es el italiano, pero existen comunidades que utilizan otros idiomas o dialectos locales en su vida cotidiana o lo adquieren como lengua materna. La segunda lengua mas hablada es el sardo. Le siguen el friuliano de la región de Julia- Venecia, el alemán en Trentino, el occitano en Piamonte y Liguria, el albanés en algunas regiones meridionales, el franco provenzal en Piamonte, el ladino en Trentino, francés en Aosta y grupos de habla catalana, croata, rom, carinziano y cárnico en varios puntos del país.
Aunque el 88% de la población es católica, la mitad de ellos cumple con los ritos. Existe una minoría musulmana proveniente de la inmigración y una colonia judía notablemente numerosa. Completan el cuadro las sectas protestantes y evangelistas de gran crecimiento en los últimos años.
es el producto de una compleja mezcla de pueblos y etnias ”
Desde hae siglos Italia es uno de los centros desde donde se irradian nuevas ideas y tendencias estéticas. Pero además, los italianos han hecho de la innovación una pasión que los caracteriza.
El territorio italiano está tapizado de obras arquitectónicas inspiradas en el Renacentismo, edificios heredados de los tiempos de la roma imperial, severas construcciones del periodo mussoliniano y estructuras de vanguardia construidas en tiempos recientes. La catedral de Florencia, el Coliseo Romano, el monumento a los Caídos por Italia y los modernos rascacielos que adornan las grandes ciudades son ejemplos de la arquitectura ecléctica de Italia.
El fervor por lo estético puede percibirse en cientos de museos y recintos que atesoran grandes obras como el David de Miguel Ángel, la representación de la Última Cena de Leonardo Da Vinci y otros tesoros artísticos que le han dado gloria universal al arte italiano.
En cuanto a la música, Italia ofrece un repertorio de obras clásicas compuestas por grandes maestros como Giuseppe Verdi, Claudio Monteverdi y Antonio Vivaldi, por solo mencionar a algunos. La música popular es variada e incluye géneros tradicionales, melódicos y modernos. Entre las mas características se pede mencionar la canzona napolitana, cuyo origen se remonta al siglo XVI y se inmortalizado en obras tales como “O sole mio” y “funiculí, funiculá”. Los cantantes melódicos lograron un gran éxito desde la decada de 1970 con melodías pegadizas y cargadas de dramatismo, Algunos cantautores como Nicola di Bari, Eros Ramazzotti y Gianni Morandi forman parte de la lista de autores italianos consagrados en el mundo. No menos exitosos fueron los cantantes de opera italianos, que desde el mítico tenor Enrico Caruso a figuras de la talla de Luciano Pavarotti y Andrea Bocelli han cautivado a generaciones de amantes de la música lírica.
Entre los eventos que pueden presenciarse en Italia se destaca el carnaval veneciano, una centenaria celebración en la que el desenfado y el glamour de los italianos se combinan para crear una extraordinaria coreografía de disfraces, festejos y romanticismo.
La Semana Santa es ocasión para participar de las procesiones religiosas que recorren las calles de casi todas las ciudades italianas. En Taranto, Sicilia y Florencia, se desarrollan las más populares y coloridas. El 7 de septiembre, víspera de la natividad de la Virgen, se organiza la festividad de la Rificolona. Es inaugurada con una procesión de carrozas y la quema de imágenes alegóricas hechas en papel pintado. Mas tarde la celebración continúa con una fiesta popular en las calles.
En la plaza de Santa Croce de Florencia se juega en junio el torneo de Calcio florentino, un antecesor del fútbol moderno disputado por equipos de 27 jugadores que utilizan pies y manos para convertir los goles. Se trata de partidos intensos en los que abundan los golpes y situaciones dramáticas apenas controladas por los 8 árbitros que recorren el campo de juego.
Roma
Según cuenta la leyenda, roma fue fundada en el año 753 AC por los hermanos Rómulo y Remo, hijos del dios Marte y princesa Rea Silva. La ciencia indica sin embargo que la región donde se funda la ciudad está habitada desde hace tiempos del hombre de Neanderthal. Fue centro del imperio romano, protagonista de la llegada del cristianismo a Europa, el último baluarte conquistado por los independentistas italianos y centro del poder mussoliniano. El Coliseo y el Foro Romano son algunas de las herencias arquitectónicas de tiempos imperiales que ofrece al turismo histórico. También el Templo de Minerva y el Arco de Constantino. Algunos celebres palacios como el Carpegna, el Altieri y el de Barberini reflejan las corrientes arquitectónicas que fueron surgiendo en cada periodo histórico. En el área del Vaticano, se pueden visitar la Capilla Sixtina y la Plaza de San Pedro con los incontables tesoros artísticos e históricos que atesoran.
Florencia
Firenze, tal es su nombre en italiano, nació en el año 59 AC como sitio de descanso para los soldados del imperio. Su ubicación estratégica cerca de las grandes rutas comerciales la convirtió en una de las ciudades más ricas y prósperas de Italia. Fue uno de los epicentros del Renacimiento Italiano y de él surgieron algunos de los edificios más famosos de la ciudad. El Palacio Vecchio y su famosa torre Foraboschi fue durante siglos la sede de gobierno de la ciudad y hoy resguarda valiosas obras de Miguel Ángel, Bronzino y Leonardo Da Vinci. No menos famosa es la Basílica de Santa María del Fiore con su imponente cúpula de Brunelleschi de 114 metros de altura y 41 metros de diámetro. El Ponte Vecchio sobre el río Arno aloja en su interior a los artesanos que hicieron famosa la orfebrería Fiorentina. La palacio Galleria degli Uffizi guarda en su interior una de las mas valiosas colecciones de arte del mundo, heredadas en su mayoría del acervo de la familia Medicis.
Milán
Fundada por los celtas en el año 600 AC, milán es la principal ciudad del norte italiano. Conquistada por los romanos en el 222AC, recibió el nombre de Mediolanum, antecedente de su actual denominación. Entre sus edificios más famosos se encuentra la Catedral de Milán, una impresionante construcción neogótica cargada de agujas y ornamentos. Frente a la Plaza del Duomo se encuentra el Palazzo Reale, sede del gobierno de la ciudad construido en 1776 sobre las ruinas del antiguo teatro de la ciudad. El Teatro de la Scalla, el más grande y prestigioso del mundo dedicado a la ópera, es desde su construcción en 1776 uno de los símbolos de la ciudad. El Castello Sforzesco, que hoy aloja un museo de arte, fue desde el siglo XIV residencia de la poderosa familia Sforza.
Venecia
Venecia nace con el asentamiento del pueblo veneto, una tribu antigua dedicada a la pesca. Durante las invasiones bárbaras del siglo V, la zona comenzó a poblarse con refugiados que buscaban huir de las invasiones. Gracias al comercio marítimo con Oriente, la ciudad estado de Venecia adquirió un enorme poderío económico y político. Esta prosperidad se vio reflejada en la construcción de una bella ciudad sobre los canales que conformaban la región pantanosa sobre la cual estaba asentada. El corazón de Venecia está en la Plaza San Marcos y los magníficos edificios que la rodean. La Basílica de San Carlos construida a partir del año 828, muestra una recargada ornamentación bizantina columnas, mosaicos y decoraciones en oro. En su costado se encuentra el Palacio Ducal, sede el dux o autoridad de la ciudad y también un símbolo del poderío económico y político que adquirió Venecia en su momento de mayor esplendor. Entre los canales de la ciudad es posible hallar otros magníficos palacios como el Cad d’Oro, el barroco Rezzonico y el famoso Contarino del Bovolo fácil de identificar por su características escalera exterior en forma helicoidal.
Pompeya
La antigua ciudad de Pompeya fue originalmente poblada por el pueblo de los oscos hacia el siglo VII AC. Cayó en poder de los romanos en el 89 AC y fue convertida en colonia del imperio. Se cree que además de ser un sitio de recreo y descanso para las familias ricas de Roma, era también un sitio de paso para las rutas de comercio marítimas que abastecían a Roma. En el año 79 la erupción del volcán Vesuvio enterró a la ciudad y a sus habitantes con una candente ola de cenizas. En cuestión de minutos, muró la mayoría de sus 20.000 habitantes. En 1748 se descubrieron los primeros restos de Pompeya. Dos siglos de excavaciones permitieron rescatar valiosas pistas de la vida cotidiana en una ciudad romana. La erupción permitió conservar los edificios y los frescos que la adornaban casi intactos. Además, el vaciado de yeso en los huecos dejados por los cadáveres al ser cubiertos de ceniza permitió reconstruir de un modo dramático los últimos instantes de los pompeyanos. En la actualidad la zona exhibe las antigas viviendas, El Jardín de los Fugitivos con los vaciados de yeso de las víctimas de la catástrofe, el Foro de la ciudad, su Anfiteatro y los templos dedicados a Júpiter y Apolo.
Los destinos italianos reciben unos 44 millones de visitantes anuales, de manera que su infraestructura de comunicaciones está ampliamente preparada para el turismo. Los aeropuertos internacionales son complementados con ferrys que unen a Italia con todas las regiones adyacentes. También existen líneas férreas y servicios de ómnibus procedentes de los países con frontera común con Italia.
La red de carreteras es moderna y bien señalizada. El conductor italiano típico es un poco individualista al manejar, pero por lo general se comporta de manera amable. Elk Roma, el tráfico puede ser particularmente intenso y los ciclomotores pululan por las estrechas calles. Rentar una de ellas es una buena opción para recorrer las zonas urbanas, pero se recomienda no imitar el estilo de manejo de algunos italianos mas osados.

Risotto
Desde hace siglos el arroz forma parte de la gastronomía italiana. El Risotto es la forma más usual de consumirlo. Para prepararlo, se suele utilizar arroz Carnaroli o Bismati cocido sobre una base de cebolla y ajo frita en aceite y manteca. Cuando comienzan a dorarse, se les agrega vino blanco y caldo de gallina. Es entonces el momento de agregar pollo trozado, carne de res o cerdo, hongos, vegetales o mariscos, de acuerdo al pedido de los comensales. Una vez que es perfumado con azafrán y condimentado con pimienta, albahaca y mantequilla, está listo para servirse. (Tips: los especialistas en preparar risottos conocen el punto exacto para servirlo. Se debe entender que un buen risotto llegará a la mesa en el momento exacto en que alcance su punto, por mas impaciente que esté quien lo va a comer)
Entradas
Los italianos suelen disfrutar de una entrada o Antipasto antes de atacar al plato principal. Entre las entradas mas celebradas está el Carpaccio, preparado a partir de finísimas laminas de carne o pescado a las que se les agrega aceite de oliva y parmesano. Las bruschettas son tostadas de pan de trigo cubiertas con salsas de diferentes sabores. Otra posibilidad es disfrutar de un Vitello Tonatto, realizado con rodajas de carne adobadas con una salsa de anchoas, atún vinagre y alcaparras de exquisita factura. Una opción más fresca es la ensalada Caprese, que contiene rodajas de queso mozzarella, tomate y albahaca fresca condimentadas con aceite de oliva y pimienta. Si se prefiere, la entrada puede contener los impresionantes embutidos italianos. El prosciutto cocido o crudo, la bresaola y los salami de Milán son apenas una muestra de las delicias que propone la cocina italiana. (Tips: los italianos tienen por lo general muy buen apetito. Las entradas son muy abundantes, por lo que se debe pensar en el siguiente plato antes de atascarse en las delicias del Antipasto)
Pastas
El universo de las pastas italianas es tan vasto como complejo. La mayoría se prepara a partir de la masa de trigo aunque también se usa la sémola y el trigo, además del agregado de huevo para algunas variaciones de la pasta. Las variedades más simples son los tallarines, spaghetti y pastas cortas como los macarrones, penne y coditos. Dentro de la categoría de las pastas cortas están los gnocchi, preparados a base de papa. En un escalón de mayor complejidad se hallan las pastas rellenas como los raviolis, tortelllonis, capellettis y lasagnas. Aunque la salsa de tomate es la más utilizada, existen infinidad de variantes para saborear una pasta italiana. La salsa Alla carbonara, el pesto preparado con ajo, perejil y albahaca o la salsa pomarola con pequeños trozos de carne, son apenas algunas de las posibilidades que ofrece la cocina italiana para degustar sus pastas. (Tips: comer spaghetti al estilo italiano es todo un arte. Hay que olvidarse del uso de cucharas para enrollarlos o hundir el tenedor en la pasta para formar colosales rollos de comida que ensucian con salsa comisuras y prendas de vestir propias y ajenas. El italiano siempre estará dispuesto a mostrarle como se come la pasta si lo pide educadamente)
Pizza
La pizza es una de las contribuciones más importantes de la cuccina italiana a los paladares del mundo. Nace en Nápoles en tiempos ancestrales y hoy puede ser disfrutada en infinitas variantes en todo el planeta. La versión original consta de un pan de trigo, levadura y agua que es horneado con una cobertura de queso mozzarella y salsa de tomate. (Tips: si quiere probar varias pizzas diferentes, puede pedir “pizza al taglio” que significa que desea sólo una porción. Así, puede combinar su pedido de distintas variedades)
Calzone
El calzone originario de la región de Apulia es tan italiano como las Ferraris y Sofía Loren. Se prepara a partir de una masa de harina de trigo, levadura y agua. Una vez estirada, se la rellena con mezclas de carne, verduras y queso parmesano o mozzarella. Una vez cerrada al estilo de una empanada gigante y pintada con huevo, se hornea hasta que la masa adquiere un color dorado o tostado. En algunas regiones se acompaña con salsas, aunque lo mas usual es comerla condimentada con sal y especias. (Tips: en algunos puestos callejeros de Italia suelen venderse pequeños calzone para comer al paso. Es una forma económica y sencilla de comer al paso. No se recomienda decir que son empanadas, para los italianos son calzones más chicos, que no es lo mismo)
Bebidas típicas
Vino italiano
Italia es el mayor exportador de vino del mundo y desde hace siglos ha ganado una fama merecida por la calidad de sus bodegas. Cada italiano consume un promedio de 135 litros de vino, que es producido principalmente en las regiones de Toscana, Piamonte, Veneto, Friuli, Sicilia, Umbría y Cerdeña. Las variedades tradicionales mas afamadas son el nebbiolo, sangiovese, sagrantino, berbera, corvina, cannonau, pignoro y montepulciano, entre otros. (Tips: el italiano promedio no suele concebir que las comidas sean acompañadas con otra cosa que no sea vino. Les resulta casi sacrílego que un plato de pasta o un risotto sea regado con agua o gaseosas)
Limoncello
El Limoncello es quizás el licor más popular de Italia. Se lo prepara artesanalmente en las casas y es ofrecido a los visitantes como muestra de afecto. El limoncillo surge de la fermentación de cáscaras de limón reposadas en alcohol y almíbar. Existen establecimientos industriales que elaboran marcar prestigiosas de este licor, pero muchos italianos prefieren seguir fabricándolo en sus khas con sus propias recetas. (Tips: los italianos le atribuyen al Limoncello propiedades digestivas, por lo que siempre le será ofrecido como gentileza tras una comida. Rechazarlo puede ser una grosería para algunos lugareños)
Amaretto
El Amaretto proviene de la localidad milanesa de Saronno y se ha convertido en uno de los licores italianos característicos. Se prepara a base de almendras y frutos del albaricoque, fermentados en alcohol al que se le agregan especias y ocasionalmente vodka, brandy y esencia de vainilla. Surge entonces un licor de mediana gradación alcohólica (25 a 30 grados). Mención aparte merecen las botellas en las que es comercializado, elaboradas con ricos diseños. Las variedades de mayor calidad son embotelladas en recipientes de Cristal de Murano ricamente tallados. (Tips: el autentico Amaretto es elaborado en Saronno y algunas localidades de Milán. El resto son imitaciones de variada calidad, pero imitaciones al fin)
Sambuca
El sur de Italia ha aportado el Sambuca a la variada oferta de bebidas que propone la gastronomía italiana. Se elabora a partir de la fermentación y destilación de las semillas de anís estrellado (fruto del árbol Illicium rerum procedente de China). Con el agregado de azúcar, se obtiene un licor de fuerte contenido alcohólico y sabor característico. Se lo suele tomar en pequeñas cantidades como acompañamiento del café o como digestivo tras las comidas. (Tips: puede pedirse un ‘Sambuca con mosca”, y le será servido una copa de Sambuca con dos o tres granos de café en el fondo. La costumbre es masticarlos mientras se toma el Sambuca, de manera que vayan liberando su sabor para mercarlo en la boca con el licor)
Campari
En el año 1860, el propietario del Café Campari de la ciudad de Milán creó un delicioso licor a base de alcachofa, que además llevaba más de 60 componentes basados en plantas aromáticas, ralladura de frutas y jugos frutales. El uso de ralladura de caracoles marinos sirvió para darle si color rojo distintivo. No pasó mucho tiempo para que su invención se hiciera popular y diera paso a la fabricación masiva del Campari.
Desde hace siglos el arroz forma parte de la gastronomía italiana”
Tips
• Italia no exige visado a los ciudadanos de Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Suiza y los Estados Unidos, la Unión Europea y de América Latina, salvo para aquellos que provienen de Cuba, Colombia, Republica Dominicana y Perú.
• No existen riesgos significativos para la salud, aunque fuera de las grandes ciudades se recomienda beber agua embotellada. Por situarse en una región de considérale actividad volcánica, el sur italiano presenta un peligro moderado de sismos.
• Los restaurantes italianos cobran un cargo adicional por persona. Es una forma de impuesto a la presencia que incluye el costo del cubierto y el pan servido en la mesa.
• Aunque Italia es un país seguro para los turistas, suelen reportarse algunos robos en hoteles y arrebatos en la vía pública. Conviene prestar atención a las advertencias sobre barrios y horarios inseguros para los extranjeros, particularmente en las regiones del sur italiano.
• Italia utiliza un sistema eléctrico de 220 V y 50 Hz.
• La intensidad del movimiento turístico hace que el visitante pueda confundirse con la inmensa variedad de horarios y destinos. Se recomienda planificar cuidadosamente los viajes y llegar con anticipación a las terminales para evitar perdidas de tiempo y pasajes.
• Aunque los italianos saludan con un beso en cada mejilla (primero en la izquierda y luego en la derecha, sin tocar con los labios la cara del otro). A los desconocidos se les suele dar un apretón de mano. Recién cuando existe cierta confianza, se puede proceder al saludo local.
• Si va a hacer un regalo a un italiano, evite los envoltorios rojos o negros ya que muchos italianos o consideran un mal augurio. Si recibe un regalo, ábralo en el momento y no se prive de ser honesto con sus opiniones.
• En Italia y particularmente en las localidades del interior se suele tomar una siesta de una hora luego del almuerzo. No incomode al habitante local privándole de una necesidad tan vital como es el descanso pos almuerzo.
• Muchas tiendas cierran sus puertas a las 16 horas y vuelven a abrirlas a las 30 horas.
• Es común que los hombres italianos halaguen ruidosamente a las mujeres en sitios públicos. Lejos de ser una ofensa, debe tomarse como un halago. Al mismo tiempo, suelen ser celosos con sus esposas y familiares mujeres, por lo que no se recomienda devolver la gentileza halagando a una mujer italiana.
• Aquellos que visitan la ciudad de El Vaticano no podrán ingresar a los recintos sagrados con pantalones cortos o camisetas sin mangas.
Curiosidades
• En algunas regiones de Italia subsiste la costumbre de lanzar muebles viejos por la ventana en la noche de Año Nuevo. Se la considera una forma de deshacerse de los malos pensamientos.
• En el centro de la ciudad de Roma existen más de 1.000 iglesias cristianas.
• Dice la leyenda que aquellos turistas que lancen una moneda en la famosa Fontana di Trevi volverán a Roma antes de morir. los empelados municipales de la ciudad recaudan unos 5.000 euros cada vez que limpian el fondo de este monumento.
• Italia posee la escudería de Fórmula 1 más antigua del mundo. Se trata del equipo Ferrari.
• Italia posee uno de los índices de natalidad más bajos de Europa, aunque la imagen de la familia numerosa italiana sigue siendo uno de los estereotipos que identifican al país en el mundo.
• En la iglesia de San Ignacio de Roma puede observarse un curioso fresco pintado por el artista Andrea Pozzo. Quines observan la pintura, tienen la ilusión de estar observando la parte interior de una cúpula, aunque al salir al exterior no hallaran otra cosa que un techo completamente recto.
• Roma es sede central de tres estados: de Italia, del Vaticano y de la orden de Malta, una nación itinerante y reconocida por muchos estados extranjeros, formada por los seguidores de los antiguos caballeros Templarios.
• Recién en 2010 se permitió que una mujer recibiera la licencia para conducir una góndola veneciana. Antes de eso, solo los hombres nacidos en la ciudad podían cumplir con esa tarea.
• En Venecia no hay autos ni carreteras. Todos los servicios de policía, ambulancias y recolección de residuos se hace en botes.